Política
María Fernanda Cabal habla de su aspiración: “La izquierda solo puede ganar si se roba las elecciones”
La senadora reveló cómo el Centro Democrático espera elegir a cuál de todos los candidatos de esa colectividad avalará.

!La política es binaria, es de sí o no, de blanco o negro, de uno a cero en la respuesta ciudadana. Por eso el péndulo viene hoy para este lado”. Así lo asegura la senadora de Centro Democrático María Fernanda Cabal, quien confía en que las elecciones presidenciales del 2026 le toquen a la derecha, en las que, además, espera que su colectividad logre 50 curules en el Congreso.
En diálogo con El País, la opositora insistió en que la izquierda no tiene posibilidades de ganar nuevamente, señalando que los colombianos han tomado conciencia debido a los errores del actual Gobierno.
¿Por qué quiere ser candidata?
He sentido desde hace muchos años una misión de vida, que es el servicio a un país que se merece vivir mejor. Yo tengo la convicción, de quienes tenemos la voluntad y el conocimiento de transformar la realidad, que si Dios quiere que gobierne podemos sacar a Colombia adelante. Es una convicción personal, no de vanidades ni de egos, sino de la alegría de poderle servir a un país desde la posición presidencial.
Como usted hay varios militantes del Centro Democrático que quieren aspirar, ¿cómo se decidirá a qué candidato avalar?
Estamos en discusión. Hay distintas aproximaciones. Está el senador Miguel Uribe, que piensa que en junio se elegirá, pero no dice cómo. En el foro de precandidatos de Barranquilla Uribe dijo que no iba a hacer encuesta porque había quedado un sin sabor, como la vez pasada cuando la disputa fue con Óscar Iván Zuluaga y me sacaron a mí. No sé cuál es el método para decir que es en junio, pero los demás candidatos creemos que no tenemos que obedecer al miedo, que el miedo es un mal consejero, así como pensar que porque hay otros aspirantes en la arena política entonces ya perdimos, porque ellos cogen ventaja, pero ese es un error.

¿Y qué opina usted?
Que una candidatura nuestra muy anticipada con un gobierno tan peligroso como este y unos adversarios que han demostrado su enemistad con Uribe y con el uribismo no es inteligente, no es estratégico. Tener a cinco precandidatos recorriendo el país lo que hace es unir el sentimiento de partido. Hace dos años y medio, el Centro Democrático estaba muy mal, (Álvaro) Uribe fue muy golpeado en su popularidad pero ya se dio la vuelta porque la política es binaria, es de sí o no, de blanco o negro, de uno a cero en la respuesta ciudadana. Por eso el péndulo viene hoy para este lado.
Tenemos que pasar de cinco a dos candidatos para diciembre, como se dice, deshojar la margarita teniendo en cuenta quiénes pueden tener más reconocimiento o popularidad, para que en marzo, el día de las elecciones del Congreso, como lo hizo el Pacto que no es bobo, y como lo hizo Iván Duque en su momento cuando llevó a consulta pública interna, es que saquemos 50 curules con el voto de opinión de la consulta.
Desde algunos partidos dicen que es necesario que haya un único candidato de la derecha para las presidenciales, ¿usted qué opina?
Pienso que hay demasiados candidatos y eso es producto de que la gente cree que la contienda está fácil, pero tampoco creo que el miedo y juntarnos todos los partidos tradicionales, movimientos y el Centro Democrático en una consulta interpartidista sea la solución, porque nosotros hemos sido un partido que ha mantenido la independencia desde el principio haciendo una oposición coherente. Además, el mismo sistema hace que termine en dos aspirantes. Entonces, un candidato nuestro es ideal, pero no este año, en mi opinión, porque queda expuesto a la judicialización, a la destrucción en redes. Los demás partidos dicen que quieren hacer una consulta antipetrista, muy bien, la pueden hacer si están cómodos con eso, pero nosotros en principio no podríamos entrar. No tenemos que correr a entregar el legado de Uribe y las causas por las que hemos luchado.

Se dice que las elecciones del 2026 son para la derecha, debido a los escándalos del Gobierno Petro, ¿comparte esa opinión?
Salvo que se roben las elecciones, la izquierda no tiene posibilidad, y no creo que tenga la capacidad de robárselas, aunque el riesgo está en que el único escenario posible para Gustavo Petro es incendiar el país como lo hicieron en la toma guerrillera de Cali que ellos llaman estallido social.
De ser elegida presidenta de Colombia, ¿cuáles serían los tres puntos principales de su mandato?
El primero es recuperar la seguridad. Hay que reconquistar a Colombia, que está tomada por 800 grupos ilegales, y eso es producto del punto cuatro del Acuerdo de La Habana, que arrodilló el Estado de Derecho a la criminalidad. Siempre se ha peleado la política de seguridad con la de paz, pero no tiene que ser así. La política de Estado es la obligación constitucional de protegernos y eso es independiente de si se debe negociar o no. Uno no hace ceses al fuego al amaño del terrorismo.
Segundo, se debe reducir el tamaño del Estado, empezando con reformas que se pueden hacer por vía administrativa, así como mochar embajadas, consulados y acabar con la duplicidad de funciones. Hay más de 1000 funciones duplicadas en el Estado y se debe reducir el gasto público, que debe venir acompañado con la reducción de impuestos. La gente dice: ‘si baja el IVA del 19% al 16%, dejamos de recaudar $7 billones’, No importa, hay que buscar otra fuente.
Tercero, es indispensable el acceso al crédito de las clases populares. Yo decía que hay 5 millones de personas en el gota a gota, pero creo que hay 11. Si usted no logra que la gente acceda a un crédito, van a terminar presa de un sistema que los excluye y quien les da el crédito, se lo da tan costoso como el mismo sector financiero y con el riesgo de perder la vida.

Cambiando de tema, ¿cómo analiza la atención que le está dando el Gobierno a la crisis de salud?
Este es un gobierno criminal, al que le gusta que la gente se muera. Ellos propician la crisis. Si uno tiene un problema de robo en su empresa, uno no quema la empresa con los funcionarios adentro y los clientes, sino que debe auditar, generar correctivos y meter preso a los bandidos que le están robando. Aquí no, el cuento es que el sistema es malo, pero es un sistema donde se han beneficiado la mayoría de los colombianos ricos y pobres, sobre todo los pobres, porque el rico tiene prepagada. Petro siempre rotula a los demás como nazis, pero los nazis exterminaron a quienes consideraban inferiores, ya sea por raza, enfermedad o defectos físicos, pero aquí parece que hubiera un plan de exterminio de un gobierno que se hizo elegir con la promesa de sacar a los pobres de la pobreza.
Hay temor también por la situación de orden público...
Acordémonos cómo salió el exministro de Defensa Iván Velásquez a decir que no necesitaban $ 800.000 millones. Hoy creo que no tienen ni comida los soldados, ni botas. Volvimos a los años 90. Lo más importante es cerrarle los corredores a los grupos criminales, cerrarle los alimentos y empezar a bombardear y a erradicar. Los desafíos son muchos, pero de todo lo malo hay algo bueno y es la creación de conciencia, cuando la gente sea consciente por el sufrimiento de lo que no se debe hacer, creo que superamos esta pesadilla.
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