Columnistas
Insectos
Lo que hemos visto en los últimos días en materia de insectos es no solo revelador sobre de qué lado está el Gobierno Nacional, sino, por qué seguimos atascados en pantomimas de paz.

Francisco José Lloreda Mera
Abogado y doctor en política de la Universidad de Oxford. Se desempeñó como Ministro de Educación, Embajador en La Haya, Alto Consejero Presidencial para la Seguridad Ciudadana, y Director de El País de Cali. Actualmente es Presidente de la Asociación Colombiana del Petróleo, gremio de la industria de hidrocarburos.
16 de feb de 2025, 12:36 a. m.
Actualizado el 16 de feb de 2025, 12:36 a. m.
“Es un entrampamiento”, “un ataque contra la paz absolutamente deliberado para atacar al gobierno”, “un saboteo”, “en manos de quien está la paz que puede interferirse de esa manera”, dijo el comisionado de Paz Otty Patiño; “es un golpe mortal al proceso”, “se nos cae la mesa” señaló Armando Novoa, el jefe negociador; “afecta de muerte el proceso”, “hay manos oscuras”, afirmó Luis Alfonso Escobar, gobernador de Nariño.
Alcancé a pensar que cuestionaban a Andrés Rojas conocido en el hampa como ‘Araña’. Pensé estaban molestos con él por seguir traficando con droga mientras negociaba con el Gobierno, por haberse expuesto estúpidamente a una orden de detención. Pero no, criticaban a las autoridades judiciales y defendían al criminal, lo disculpaban, como si ser negociador de paz con orden de captura suspendida le diese licencia para delinquir.
Luego, al escuchar en Blu la entrevista a Armando Novoa, negociador del Gobierno con ese grupo disidente de la ‘Segunda Marquetalia’, no daba crédito a lo que escuchaba. Decía -palabras más, palabras menos- que era de esperar que siguiera delinquiendo mientras negociaba, pues aún era un criminal. Con esa lógica le hubiese dado igual al entrevistado si ‘Araña’ en vez de traficar hubiese ordenado una masacre en Putumayo.
Lo que hemos visto en los últimos días en materia de insectos es no solo revelador sobre de qué lado está el Gobierno Nacional, sino, por qué seguimos atascados en pantomimas de paz. Si quienes están obligados a cumplir la ley y negocian en nombre del Estado por vía del Gobierno no entienden que lo que hizo alias ‘Araña’ es inaceptable, y se esfuerzan en excusarlo, estamos muy mal. Y peor, si además cuestionan la actuación de la Justicia.
Tuvieron que salir a poner orden la fiscal Luz Adriana Camargo y la ministra de Justicia Ángela María Buitrago. Precisaron que la suspensión de condenas y órdenes de captura para los negociadores de organizaciones criminales aplicaba a delitos en Colombia y en el caso que nos ocupa hay un requerimiento de un juez de los Estados Unidos pues alias ‘Araña’, con un prontuario delictivo tenebroso, siguió traficando hasta hace pocos días.
Lo más importante, las funcionarias dejaron claro que no todo vale para quienes reciben un trato penal excepcional para fungir como negociadores de paz: no pueden continuar delinquiendo. Es evidente que Andrés Rojas se aprovechó, abusó de esa condición, para seguir enviando cocaína al exterior. Creyó equivocadamente que la suspensión de la orden de captura aplicaba erga omnes, hacia todos y en todo lugar, y que él era intocable.
En Colombia no hay guerrillas, hay mini carteles de narcotráfico, y de otras actividades ilegales. Por eso la Paz Total es un imposible, menos con ceses al fuego por adelantado, que van y vienen, órdenes de captura suspendidas, ferias de gestores de paz, criminales que se hacen pasar por negociadores, y una Fuerza Pública diezmada y secuestrada. Por eso los criminales no tienen interés en concretar los diálogos, y menos en desarmarse.
Falta ver qué hace el Presidente. Si en aras de la ‘Paz Total’ o para provocar a Trump se le atraviesa a la extradición de Rojas o, si en un momento fugaz de sobriedad física y mental entiende su deber como Jefe del Estado, y la agiliza. Ya Patiño y Novoa bajaron el tono y la cerviz, lo cual está bien; aceptaron a regañadientes que la ley se cumple. Estaban a punto de seguir la suerte de Gregorio Samsa, en La Metamorfosis, de Kafka, quien al despertar de un sueño agitado se encontró convertido en un horrible insecto.
Francisco José Lloreda Mera
Abogado y doctor en política de la Universidad de Oxford. Se desempeñó como Ministro de Educación, Embajador en La Haya, Alto Consejero Presidencial para la Seguridad Ciudadana, y Director de El País de Cali. Actualmente es Presidente de la Asociación Colombiana del Petróleo, gremio de la industria de hidrocarburos.
Regístrate gratis al boletín de noticias El País
Te puede gustar