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Después de una década, diplomáticos de Estados Unidos visitan Siria por primera vez, tras caída de Bashar Al Assad
Una de las prioridades de su agenda es recopilar información sobre Tice, que desapareció en Siria en 2012.

Los primeros diplomáticos de Estados Unidos que visitan Siria desde la caída del presidente Bashar Assad a principios de mes, ya están en Damasco para mantener conversaciones con los nuevos líderes del país y buscar información sobre el paradero del periodista estadounidense desaparecido Austin Tice.
La secretaria adjunta de Estado para Asuntos de Oriente Próximo, Barbara Leaf; el exenviado especial para Siria, Daniel Rubinstein; y el principal enviado del gobierno de Joe Biden para negociaciones de rehenes, Roger Carstens, viajaron al país para dialogar con los líderes interinos, dijo el Departamento de Estado a primera hora de este viernes.
Este es también el primer grupo de diplomáticos estadounidenses que visita formalmente Siria en más de una década desde que Washington cerró su embajada en Damasco en 2012.

“Dialogarán directamente con el pueblo sirio, incluyendo miembros de la sociedad civil, activistas, miembros de diferentes comunidades y otras voces sirias acerca de su visión para el futuro de su país y cómo Estados Unidos puede ayudar a apoyarlos”, señaló el Departamento de Estado.
Una de las prioridades de su agenda es recopilar información sobre Tice, que desapareció en Siria en 2012. Además, promoverán los principios de inclusión, protección de las minorías y rechazo al terrorismo y a las armas químicas que la Casa Blanca dice que serán críticos para cualquier apoyo estadounidense a un nuevo gobierno.
Estados Unidos ha redoblado sus esfuerzos para dar con Tice y llevarlo de vuelta a casa y apuntó que los funcionarios se han comunicado con los rebeldes que derrocaron al gobierno de Assad sobre el reportero. Carstens ya había viajado antes a Líbano para recopilar información.
Tice, cuyo trabajo se publicó en The Washington Post, en los periódicos McClatchy y en otros medios, desapareció en un puesto de control en una zona disputada al oeste de Damasco mientras se intensificaba la guerra civil siria.
En un video publicado semanas después de su desaparición, aparecía con los ojos vendados y retenido por hombres armados diciendo: “Oh, Jesús”. No se ha sabido nada de él desde entonces. El gobierno de Assad negó públicamente que lo estuviera reteniendo.
El grupo rebelde que lideró el asalto a Damasco que forzó la huida de Assad — Hayat Tahrir al-Sham, o HTS — está considerado una organización terrorista extranjera por Estados Unidos y otros actores. Aunque esa designación conlleva una serie de sanciones, no prohíbe que los funcionarios estadounidenses hablen con sus miembros o líderes.

El Departamento de Estado dijo que Rubinstein, Leaf y Carstens se reunirán con responsables de HTS, pero no indicó si el líder del grupo, Ahmad al-Sharaa, quien en su día estuvo vinculado a Al Qaeda, participará en los encuentros.
Los funcionarios estadounidenses dicen que las declaraciones públicas de al-Sharaa sobre la protección de los derechos de las minorías y las mujeres son bienvenidas, pero son escépticos en cuento a su cumplimiento en el largo plazo.
*Con información de AP.
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