Columnistas
La depresión en los universitarios
Es mandatorio que las universidades incluyan a la salud mental dentro de una política prioritaria de la institución, pero de una forma realista y seria.
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23 de may de 2026, 11:57 p. m.
Actualizado el 23 de may de 2026, 11:57 p. m.
La depresión es una de las enfermedades que más incapacidad produce a nivel global, y ataca principalmente a las personas que están sometidas a circunstancias de estrés. Los adolescentes y adultos jóvenes que ingresan a la universidad están sometidos a unas cargas emocionales y a unas demandas que los sobrepasan y es allí cuando suele hacer su aparición el cuadro depresivo.
Ese comienzo de la vida universitaria está marcado por unos niveles de estrés inevitables y cualquier esfuerzo que se haga en el sentido de identificar tempranamente las dificultades emocionales de los estudiantes en este trance, permitirá anticiparse a la aparición de problemas emocionales y realizar intervenciones oportunas. Esto es hacer medicina preventiva, que podría redundar en un gran alivio del sufrimiento y, por ende, en un mejor rendimiento académico.
A mediados del año 2025, varias universidades colombianas llevaron a cabo un estudio para determinar la salud mental de los universitarios (1). Se entrevistaron 1200 estudiantes entre los 18 y los 28 años de 122 instituciones de educación superior en 23 departamentos y 35 municipios de Colombia.
Los resultados de este estudio son contundentes. Muestran a la depresión clínica como el factor más determinante en la psicopatología de los entrevistados:
* 40 % de los estudiantes sufría de ansiedad clínicamente significativa.
* 45 % presentaba síntomas de depresión.
* 23 % reportaba ideas de muerte.
* 21 % había considerado la posibilidad de suicidarse.
* 12,5 % había intentado suicidarse.
Frente a semejante realidad, es mandatorio que las universidades incluyan a la salud mental dentro de una política prioritaria de la institución, pero de una forma realista y seria. Poniendo en práctica medidas que permitan identificar, especialmente al inicio de la carrera, pero también en los cursos más avanzados, a los jóvenes en riesgo de sufrir estas dificultades emocionales. Una posibilidad es incluir un instrumento (2) que ha sido probado en distintas culturas, incluyendo la nuestra, y que se puede constituir en un primer filtro que identifique los estudiantes a riesgo de estar sufriendo trastornos mentales.
Este instrumento hace énfasis en los síntomas depresivos, pero también orienta hacia otros síndromes clínicos y sirve de tamizaje sencillo que no requiere de especialistas para su adecuada utilización. El adecuado uso de este instrumento permite la identificación oportuna y la subsiguiente referencia de los estudiantes a riesgo, desde las oficinas de bienestar universitario, a la consulta de psicología y eventualmente a Psiquiatría si el caso lo amerita.
Una temprana identificación de ciertas señales de riesgo permitirá intervenciones tempranas que, además de aliviar el sufrimiento a través de tratamientos muy efectivos y sencillos, puede evitar trágicos desenlaces.
(1) ‘Una fotografía actualizada del estado emocional de los jóvenes’ Alianza 4U -Universidad del Norte, Universidad Eafit, Universidad Icesi y Cesa- en articulación con la Fundación Empresarios por la Educación, 2025.
(2) Manual de Psiquiatría para Trabajadores de Atención Primaria, Organización Panamericana de la Salud, Paltex, Segunda Edición, 1996.

Carlos E. Climent es médico de la Universidad del Valle y psiquiatra de la Universidad de Harvard. Durante30 años trabajó en el Departamento de Psiquiatría de la Universidad del Valle, y durante 20 se desempeñó como miembro del Panel de Expertos en Salud Mental de la Organización Mundial de la Salud.
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