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La ceguera mental

¿Por qué tantos deciden voluntariamente renunciar al pensamiento independiente?

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Alberto Castro Zawadski
Alberto Castro Zawadski | Foto: El País.

23 de may de 2026, 03:29 a. m.

Actualizado el 23 de may de 2026, 03:29 a. m.

He dedicado toda mi vida a estudiar, prevenir y tratar la ceguera. He tenido la enorme satisfacción de devolver o mejorar la visión a miles de personas, que han expresado su agradecimiento de muy diversas maneras. Las más gratificantes han sido las sonrisas, los abrazos y la certeza de que, gracias a su visión recuperada, han podido llevar vidas normales y felices.

Por recibir tantas gracias suelo decirles a quienes me rodean que he tenido la fortuna de vivir en gracia. Los fracasos —afortunadamente escasos— han sido un verdadero motor para seguir estudiando, innovando y adaptando nuevas ideas y tecnologías que permitan reducirlos al mínimo.

Pero todo ese conocimiento, poco me ha servido para entender otra forma de ceguera: la mental. ¿Por qué tantos deciden voluntariamente renunciar al pensamiento independiente? ¿Por qué resulta tan atractivo —y tan cómodo— adherir a una ideología que, en su simplicidad, promete resolver todas las dudas y angustias de la vida?

La revolución cubana se instaló en el imaginario latinoamericano como una epopeya: David contra Goliat. Ese mito creó un ancla emocional que se convirtió en marco de referencia para entender el mundo. Reconocer su fracaso implica algo más profundo que un error político: significa aceptar que un sueño, una identidad cultural, es en realidad un espejismo.

El miedo al vacío ideológico lleva a muchos a preferir una mentira reconfortante antes que reconstruir sus creencias desde cero. La ideología no sólo ofrece respuestas; ofrece pertenencia. Romper con ella implica el riesgo del exilio social en los propios círculos intelectuales y políticos. Muy pocos están dispuestos a pagar ese precio. Entre los jóvenes opera además la ley del mínimo esfuerzo intelectual. Se adopta un relato simple de buenos y malos sin necesidad de estudiar ni de confrontar la complejidad de la sociedad. Frente a un mundo contradictorio, el discurso populista ofrece un culpable externo para todo. No hay que pensar: basta con repetir un slogan. Por eso los pintan y los cantan. Cualquier dato que contradiga la narrativa se descarta como propaganda enemiga o conspiración del ‘imperio’.

La ciencia nos dio herramientas para reducir con éxito la ceguera. Cabe esperar que algún día podamos encontrar las de la ceguera mental que mantiene unas ideas que hace mucho probaron ser un fracaso.

Médico oftalmólogo, especialista en cirugía vitreoretinal. Docente universitario, fue gestor y director de la Clínica de Oftalmología de Cali y es reconocido como pionero en Colombia en cirugía de catarata con lentes intraoculares y en retinopexia neumática.

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