Editorial
Cuba, entre la incertidumbre y la esperanza
Dentro y fuera de la isla, muchos cubanos temen que el resultado de esas conversaciones se agote en convenios comerciales y no en la exigencia de que se restituyan los derechos que hace décadas les fueron arrebatados...
Siga a EL PAÍS en Google Discover y no se pierda las últimas noticias

21 de mar de 2026, 02:00 a. m.
Actualizado el 21 de mar de 2026, 02:06 a. m.
Después de varios años en los que el mundo apenas si recordaba que las paradisíacas playas de Varadero quedan en Cuba, la isla de poco más de cien mil kilómetros cuadrados sobre el Caribe ha saltado a la información internacional, incluso en medio de la guerra desatada por Israel y Estados Unidos en Irán.
Pero en realidad los protagonistas de la situación que se quiere narrar son los poco más de nueve millones de cubanos que durante este 2026 han debido soportar una de las crisis económicas más graves de su historia, la cual tiene a ese país al borde de un estallido social de grandes proporciones.
Es que ya se van a completar tres meses de apagones recurrentes y de ausencia de bienes básicos como alimentos e insumos hospitalarios que tiene su origen en la escasez de petróleo que aqueja a la isla desde que Washington adelantó la intervención en Venezuela que terminó con la captura de Nicolás Maduro y la suspensión del combustible que ese país enviaba a La Habana.
Por eso, en medio del temor que genera la posibilidad de que el Gobierno de Miguel Díaz-Canel aumente la represión, cada vez son más los habitantes de la isla que están valiéndose de la oscuridad para hacer cacerolazos y salir a las calles a exigir que regrese la energía eléctrica y que el régimen les dé de comer, ante el desabastecimiento de productos de primera necesidad y el riesgo que eso implica para la supervivencia de la población, especialmente los niños y los adultos mayores.
Y ese aumento de la tensión en Cuba ha sido alimentado también por declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien ha dado a entender que en La Habana podría tener lugar una operación similar a la desarrollada en Caracas en contra del Mandatario chavista, despertando el optimismo de centenares de isleños exiliados en ese país y obligando al heredero de la dictadura de los hermanos Castro a abrirse a una eventual negociación con la Casa Blanca.
Sin embargo, lo que muchos cubanos temen dentro y fuera de la isla es que el resultado de esas conversaciones se agote en convenios comerciales y no en la exigencia de que se restituyan los derechos que hace décadas les fueron arrebatados a los ciudadanos de esa nación caribeña.
Pero hay otro ingrediente que en los últimos días se ha sumado a la caótica situación en Cuba y es la aproximación de dos buques petroleros provenientes de Hong Kong y Rusia que pretenderían ignorar el bloqueo al suministro de combustible ordenado por Washington a la comunidad internacional para llevar cientos de miles de barriles de petróleo a la isla, lo que significaría otro punto de tensión en el mundo.
Eso sí, mientras corren los días para que arriben dichas embarcaciones, los cubanos ya empezaron a recibir 20 toneladas de productos de higiene, medicamentos y alimentos que una cruzada humanitaria trasladó desde México, Argentina, Reino Unido, Francia y el propio Estados Unidos, entre otros países. Pero aunque sin duda se trata de un alivio que urge esa población caribeña, la grave violación de Derechos Humanos de los que ha sido víctima por décadas amerita que la presión internacional sea tan contundente como para que, sin dar paso a la violencia, el régimen impuesto por los Castro y representado ahora por su sucesor por fin le dé paso a la democracia y a la libertad en Cuba.
6024455000






