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Solucionática vs problemática
Cinco soluciones de corto plazo que podrían ser parte del plan de desarrollo del Presidente que gobernará a Colombia dentro de tres meses.
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18 de abr de 2026, 12:57 a. m.
Actualizado el 18 de abr de 2026, 12:57 a. m.
En un país donde el narcotráfico tiene 30.000 hombres en armas, atentando contra las instituciones y un gobierno que las ridiculiza y ataca para no asumir su propia responsabilidad son urgentes soluciones efectivas. Y con ellas contrarrestar el daño generado por la aplicación de la receta del populismo de no hacerse cargo de gobernar sino de agitar para mantenerse en el poder.
A continuación cinco soluciones de corto plazo que podrían ser parte del plan de desarrollo del Presidente que gobernará a Colombia dentro de tres meses:
1.- Poner en marcha la Ley que desconcentra el gasto y las responsabilidades del Estado en alcaldes y gobernadores. Ha quedado probado que el centralismo agobiante en manos de un gobernante ineficiente paraliza el gasto, la inversión y las acciones urgentes para resolver los agobiantes problemas que padecemos.
¿Qué hubiese sido sin alcaldes como Eder en Cali, Char en Barranquilla, Federico en Medellín o Galán en Bogotá? ¿O gobernadoras como Dilian en el Valle, o la del Tolima o la del Chocó?
2.- Ejecutar un plan de choque para la seguridad de los ciudadanos donde exista la iniciativa por parte de los departamentos y municipios para alertar sobre las situaciones de orden público y obligar a la reacción inmediata de las fuerzas del orden, en coordinación con los comandantes locales. Las acciones para contener la delincuencia hoy son a ruego del nivel central donde la mayoría de las veces las medidas llegan tarde.
La seguridad exige planes locales que queden insertos en los planes nacionales con los instrumentos de inteligencia y reacción para ejecutarlos. Ello requerirá de efectivos y recursos para recuperar por ejemplo los 23.000 soldados que ha perdido el ejército. Y cárceles para albergar a los delincuentes.
3.- Frente a la destrucción sistemática de todos los organismos, urge que nuestra sociedad tenga más instituciones fuertes. Para ello se requiere formalizar procesos y personas que entren a ser parte de los circuitos legales, 80 % de informalidad laboral y 75 % de empresarial, son asunto de inmensa gravedad, las sociedades formales tienen mayores posibilidades de crecimiento y bienestar. Pero la informalidad propicia la trampa y la delincuencia, el lavado de activos y el contrabando. Existen formas de hacerlo con gratuidad y progresividad de impuestos y alivio de trámites.
4.- Por muchos años hemos clamado por un sistema de educación dual probado en otras latitudes con mucho éxito. En Colombia misma, el 80% de los egresados de este sistema de formación en el trabajo, obtienen empleo. Impulsar este sistema y masificarlo con recursos como los destinados a los aprendices del Sena, facilitaría enormemente vincular a las empresas cerca de 3 millones de jóvenes que ni trabajan ni estudian.
5.- Recuperar el sistema combinado de obras públicas a través asociaciones público privadas, concesiones y directamente del gobierno y los programas de vivienda en un país con déficit de vías y techo, que solo podría desatrasarse en los próximos 10 años.
Hay soluciones rápidas. Se requiere la voluntad política de un Presidente que entienda que puede ser el gran propulsor de alternativas probadas y de bajo costo fiscal. Estamos a tiempo para elegir a quien proponga soluciones de corto plazo y no se quede simplemente narrando las desgracias.
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