Columnistas
El bienestar como estrategia empresarial
Las cajas de compensación han asignado subsidio de vivienda familiar a 420 mil familias desde 2019. Cerca de 19 millones de personas están aseguradas en salud por las cajas de compensación, lo que equivale aproximadamente al 36 % del total de la población.
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18 de abr de 2026, 12:59 a. m.
Actualizado el 18 de abr de 2026, 12:59 a. m.
Por Por Jacobo Tovar Caicedo, Director general de Comfandi.
Hace poco, conversando con un trabajador, me dijo algo que se me quedó grabado: “quiero hacer bien mi trabajo para darle a mi familia lo que necesita, pero a veces siento que no me alcanza la vida”. No hablaba de falta de compromiso ni de dinero, ni de tiempo, ni de salud. Hablaba de todo a la vez, hablaba de bienestar.
Esa frase resume algo que en el mundo empresarial ha ido cobrando fuerza y sentido: detrás de cada indicador empresarial hay una historia humana. Eso lo entendió– hace más de 70 años- un grupo de empresarios que tenía claro que detrás de cada trabajador hay una familia, un proyecto de vida. Así nació el sistema de subsidio familiar.
Hoy, esa decisión colectiva, materializada en el aporte del 4 % de la nómina que hacen las empresas, sigue vigente en un modelo único de redistribución de riqueza. Un sistema que se sustenta en el aporte de 834 mil empresas e impacta a más de 20.7 millones de colombianos (10,8 millones de trabajadores y 9,9 millones de beneficiarios) en 895 municipios.
El valor de este modelo radica en la capacidad de las 42 cajas de compensación familiar del país para transformar esos aportes empresariales en bienestar. Miremos cómo lo hacen.
Por ejemplo, una madre cabeza de hogar con dos hijos en edad escolar, que devenga un salario mínimo, puede recibir hasta $2,3 millones al año en subsidios ordinarios básicos, como cuota monetaria, subsidios para educación y recreación, lo que complementa sus ingresos. Es decir, recibe casi tres veces más el aporte que hace su empleador. Y si esa misma madre, además, es beneficiaria de subsidios relacionados con eventos específicos como vivienda, fallecimiento o desempleo, podría recibir cerca de $ 53 millones.
Es así como las cajas de compensación familiar distribuyen eficientemente los recursos y generan bienestar, beneficiando principalmente a trabajadores de menores ingresos y disminuyendo la probabilidad de los trabajadores de ser pobres –ser beneficiario de la cuota monetaria disminuye en un 11 % esa probabilidad–.
Las cajas de compensación han asignado subsidio de vivienda familiar a 420 mil familias desde 2019. Cerca de 19 millones de personas están aseguradas en salud por las cajas de compensación, lo que equivale aproximadamente al 36 % del total de la población. Además, las cajas aportaron en 2024, $900 mil millones al ADRES garantizando liquidez al sistema de salud y contribuyendo a la financiación del régimen subsidiado. En educación, en 2025, formaron en promedio mensual a más de 27 mil personas en educación para el trabajo y el desarrollo humano, y a 77.000 estudiantes desde preescolar hasta educación media. En recreación registraron, en 2025, 63.3 millones de usos en sus 461 centros recreacionales y sedes deportivas.
Las cajas de compensación familiar se constituyen en el patrimonio social más grande del país. Un sistema, que, con el compromiso social de las empresas, habilita condiciones para el bienestar integral, factor movilizador de la productividad de las personas, la sostenibilidad de las empresas y el desarrollo del país.
*Datos Asocajas.
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