Columnistas
Más que deplorable
Este impresentable legado de corrupción se constituye en una descalificación formidable y vergonzosa de la izquierda colombiana.
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1 de ago de 2026, 12:24 a. m.
Actualizado el 1 de ago de 2026, 12:24 a. m.
Los días finales del gobierno de Gustavo Petro, el primero de la izquierda en nuestra historia, culmina su periodo en medio de escándalos que esta fuerza política tendrá que deplorar el resto de su vida; comportamientos indebidos, por supuesto corruptos, que no habíamos escuchado con respecto a otros gobiernos.
Y debemos prepararnos para escuchar los que los que surgirán cuando el nuevo gobierno haga el empalme real, al asumir sus responsabilidades en ministerios y demás dependencias y encuentre comportamientos similares a los que hoy nos están abrumando.
La entidad encargada de atender con urgencia las amenazas que la naturaleza genera con frecuencia en Colombia y los riesgos resultantes, dotada de importantes recursos y de un marco jurídico apropiado para atender en forma inmediata semejantes calamidades, se convirtió en el emblema de la corrupción de este gobierno. Dos ministros fueron llevados a prisión, uno de ellos ya fue liberado, lo propio ocurrió con una consejera presidencial.
Pero, como el mal ejemplo es contagioso, ahora tenemos escándalos en la Aerocivil, una entidad que, suponíamos, era un modelo de rigor técnico, como que maneja nada menos que el tema de la aviación en Colombia; y con las nuevas declaraciones, de la actual directora del Fondo de Adaptación de la Presidencia de la República y, durante casi un año Secretaria General de la principal agencia pública de Colombia, como es la propia Presidencia.
Las declaraciones que Angie Rodriguez dio al director y periodistas de Blu son apabullantes, y uno no sabe cuáles son más graves, si lo que dijo sin vacilaciones, si las dubitaciones que tuvo, si los silencios ensordecedores que guardó y, en general, su angustia, y ya esa vergüenza con respecto a lo que relataba sobre cómo funcionaba la Presidencia, algunos de los nuevos clanes de poder que se han instaurado dirigidos por mujeres... horror. Mucho más graves y dicientes que las deplorables conversaciones entre Armando Benedetti y Laura Sarabia, que se hicieron públicas y contaron un funcionamiento difícil de creer de la Presidencia de la República.
Cuando se mira la primera página de El Tiempo, el jueves 30 de julio, el lector encuentra en la primera mitad de la portada el titular sobre corrupción en la esquina más importante que dice ‘El rastro de Dirección de Inteligencia en contratos al Clan Muñoz’ y añade en letras notorias: “Hasta hace poco la madre de la familia Muñoz, coordinaba la contrainteligencia del Estado”. Es una de las descripciones de uno de los nuevos clanes que nos revelan el ejercicio de un enorme poder desde la Presidencia y, en este caso, con increíbles efectos en una de las entidades más importantes, como es el caso de la Aerocivil. Y al lado, una fotografía de 1/4 de página encabezada por un titular que dice ‘Angie Rodriguez denuncia a Petro’, para informar que las declaraciones que hizo por la radio, ya las presentó ante la Comisión de Acusación de la Cámara de representantes, y en la segunda mitad de la portada, otra noticia no menos escandalosa, la condena al excandidato presidencial y dirigente político en el Magdalena, Carlos Caicedo, por una trama de corrupción.
Preferiría estar leyendo noticias sobre las ejecutorias del gobierno de izquierda. Tan sólo faltan algunos días para cumplir con su mandato. Asombroso. Este impresentable legado de corrupción se constituye en una descalificación formidable y vergonzosa de la izquierda colombiana.
Y que una alta funcionaria de la presidencia de la República, todavía en ejercicio, exprese con angustia que se mantiene en la alta posición que ejerce para tener alguna protección, porque teme por su seguridad, es decir, porque cree que pueden atentar contra su vida, es algo de no creer, impensable. Y no se entiende el silencio y la pasividad del alto gobierno, frente a semejantes afirmaciones, dubitaciones y silencios tan preocupantes.
Espero que este tipo de situaciones no se normalicen en Colombia. Realmente debe escandalizarnos y generar un rechazo contundente, porque no recuerdo haber escuchado descripciones hechas por un alto funcionario en ejercicio sobre redes de poder que manejan a su antojo instituciones claves del gobierno y las convierten en ejemplo de nepotismo, o sea, de nombramientos de familiares y de contratos para los mismos, como si agencias de enorme importancia sólo fueran un botín para realizar un saqueo familiar. Espantoso.

Experto en Ciencias Políticas, profesor y diplomático. Estuvo vinculado a la Universidad de los Andes por 23 años, durante los cuales enseñó Ciencia Política y ocupó varios cargos como Rector Encargado, Vicerrector y Decano de Ciencias Políticas, entre otros. Se ha desempeñado como Embajador en Canadá, Representante Permanente de Colombia ante las Naciones Unidas, Embajador en Inglaterra, Ministro Plenipotenciario en Washington y encargado de Negocios. Fernando Cepeda Ulloa ha sido Ministro de Gobierno, de Comunicaciones, Consejero Presidencial y Viceministro de Desarrollo Económico.







