Columnistas
Le “tocó” en el Valle
Como quien dice, nos están pasando factura… Y la sensación se fue contagiando, no por esperar demasiado o ser muy exigentes, sino porque los hechos eran demasiado excluyentes.
Siga a EL PAÍS en Google Discover y no se pierda las últimas noticias


28 de jul de 2026, 12:45 a. m.
Actualizado el 28 de jul de 2026, 12:45 a. m.
Las dificultades son evaluadores contundentes de lo que guarda cada ser humano. Porque no son los momentos de alegría o satisfacción los que miden nuestra naturaleza: esos están allí para disfrutarlos, para gozárnoslos. El inconveniente, el obstáculo, sacan lo mejor (o lo peor) de cada quien y es allí donde nos ponen a prueba. ¿Cuál es nuestra esencia? ¿Le apostamos al rencor y a la retaliación o mirar para adelante ya es de por sí una muestra de decencia y gallardía?
En varios escenarios he comentado que me duele mucho la actitud del residente De La Espriella con el Valle del Cauca. ¡Duele! Ni un nombramiento, ni un guiño especial con el departamento y la ciudad. El jefe de su campaña reconoció que había molestia en las huestes abelardistas por la forma en que reaccionaron los empresarios durante la campaña. (entrevista de Juan Manuel Muñoz con Diego Martínez). Como quien dice, nos están pasando factura… Y la sensación se fue contagiando, no por esperar demasiado o ser muy exigentes, sino porque los hechos eran demasiado excluyentes. Antioquia y Barranquilla recibían todas las miradas (y los privilegios) y Cali y el Valle invisibilizados. Hay, además, un video muy fuerte de Abelardo refiriéndose a Dilian y a Eder en forma muy, muy despectiva. Teníamos el viento totalmente en contra.
Pero bueno, la vida es maestra. A veces quisiéramos controlar los acontecimientos para manejarlos a nuestra manera pero… repito, la vida habla y desconcierta, positiva o negativamente. Esta vez fueron las circunstancias las que soplaron a nuestro favor. A favor del Valle y de Cali. Abelardo quería posesionarse en una guarnición militar en el Cauca pero no se pudo, me imagino por toda la logística que esto conllevaba. Lo más cerca al sur era Cali. Le “tocó” entonces cambiar planes y se posesionará desde algún lugar de la ciudad.
Pero lo que quería recalcar no lo que es imprevisto (cambio de lugar) sino la decencia y gallardía de Dilian y Eder: los dos en mensajes muy, muy claros y cálidos, le ofrecen la ciudad y el departamento para que lo haga desde aquí. Pero, no hay frase oculta, veneno guardado, intención soterrada. No. Cálidos, amables, como pareciera que somos nosotros los vallecaucanos por esencia. Ese es el Valle que acoge, que recibe, que da la mano, independiente del trato que nos hayan dado.
Leyendo los sendos mensajes de Gobernadora y Alcalde, sentí como una bocanada de aire fresco, como esa brisa que corre a las 5 de la tarde y que nos conecta con un clima amable, con una música encantadora, con gente alegre y acogedora… qué decencia de actitud la de nuestros líderes. Qué orgullo ser vallecaucanos. Si por circunstancias adversas estábamos invisibilizados, de pronto acontecimientos externos nos muestran que el mayor valor que tenemos aquí en esta región, es la calidez de nuestra esencia, nuestro abrazo y que no estamos hechos ni para el rencor o el resentimiento. No nos desgastamos en pasar facturas porque esta es “una tierra buena, tierra sana, tierra que pone fin a nuestra pena”.
Gracias Dilian, gracias Alejandro. Cualquiera que sea el desenlace final de esta posesión, son su gallardía y decencia los que nos hacen sentirnos orgullosos de ser vallecaucanos. Están por encima de la rencilla y la retaliación. Ojalá se nos contagie esa frecuencia y podamos seguir adelante. Qué rico que nos miren y nos apoyen, pero si no lo hacen, está en nuestra naturaleza el orgullo de ser vallecaucanos y saber que somos cálidos, amables y resilientes. Unidos podemos más.

Psicóloga, conferencista de temas de pareja, cambio y espiritualidad. Licenciada en Letras. Directora de los programa de televisión Revolturas, Despertar de la Conciencia en el Canal 14, y "Consultándole a GloriaH" en el Canal 2 en Cali. Colaboradora habitual de la radio en Oye Cali, El corrillo de Mao . En 2009, ganó el premio Rodrigo Lloreda Caicedo a la mejor columna de opinión en El País. Autora de los libros Hablemos del Amor , "Amarte no es tan fácil" y Dónde esta mi papá´.






