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Gloria al bravo pueblo...
Sí, les recomiendo que, si les queda algo de humildad, se encomienden al Creador, porque nada de lo aberrantemente humano que hicieron los pudo mantener usurpando el poder.
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6 de ene de 2026, 01:58 a. m.
Actualizado el 6 de ene de 2026, 01:58 a. m.
El momento llegó. Hoy celebro y me sumo al júbilo de muy buenos elementos venezolanos con quien tengo relación y han sufrido lo insufrible durante casi tres décadas de la tiranía Castro chavista y su heredero, el ya imputado, Nicolás Maduro Moro. Todo tiene su final y este momento tan anhelado por los venezolanos ha de tener muy positivas consecuencias en la región; lo anuncié en un editorial hace dos semanas: se nos compone el vecindario.
En el DIH los Estados se contemplan desde tres ejes fundamentales de protección: territorio, gobierno y población. La intervención internacional de un Estado por regla general está proscrita. El caso de Venezuela es una de las excepciones de esa regla, en favor de la protección del legítimo derecho de defensa del ataque sistemático a la población por parte del gobierno de facto de Maduro al pueblo venezolano y de los riesgos de la seguridad estadounidense. Los vejámenes de este narco dictador a sus víctimas se dieron desde su desplazamiento, pasando por las torturas y llegando al hambre y la mendicidad. Así las cosas, es legítima la actuación de Trump y así debería concebirlo el Consejo de Seguridad de la ONU, la OEA y la Celac, aunque de estas últimas en esta materia me quedan muchas dudas. Estados Unidos actuó en legítima defensa por las inminentes amenazas por parte del cartel del bellaco Maduro y sus secuaces, y esto está contenido en la regulación internacional. De manera que no hay que buscar esguinces ni torcerle el pescuezo a las normas. Lo que se diga sobre esto son meras pataletas desesperadas por mantener una postura irracional, insostenible e indefendible y, por supuesto, contra legem.
Lo único que les quedaba por decir a Padrino, Saab, Delcy y Diosdado es que EE. UU. violó la soberanía de Venezuela y así mismo los DD. HH. y el DIH. Sumado a esta pataleta de ahogado, inusitadamente empezaron a hablar de Dios y de su poder infinito. Esto no se lo cree nadie. Sí, les recomiendo que, si les queda algo de humildad, se encomienden al Creador, porque nada de lo aberrantemente humano que hicieron los pudo mantener usurpando el poder.
La justicia va llegando, a veces la sentimos lenta, tardía, morosa y hasta paquidérmica, no entendemos el daño y hacemos reclamos al cielo por la injusticia, la iniquidad y el dolor, pero el plan de Dios es perfecto. Hay desiertos que se deben atravesar para poder cosechar desde la siembra hecha con lágrimas; Dios obra de manera misteriosa, pero en favor de los buenos; esto jamás se debe olvidar. También hay consecuencias y esperaremos que sean las que en derecho corresponden, porque la impunidad de ninguna manera será una opción; no la concebimos desde el deber ser jurídico.
Tengo la esperanza de que en Cuba, gracias a los buenos oficios y el origen isleño, de Marco Rubio, quien le habla al oído a Trump, se pueda lograr una transición a la democracia y esto sería crucial. Lo de Nicaragua puede ser un escenario geopolítico algo más complejo, pero, en suma, este es un muy buen punto de partida para salvar la región del sistema depredador comunista que aniquila de manera sistemática el crecimiento y el desarrollo de las naciones.
En cuanto a nuestro país, la influencia de esto no debe hacerse esperar. Los electores deben ver con muy buenos ojos que esto, sumado a unas relaciones en su momento estables con Venezuela, ya con el legítimo presidente Edmundo en Miraflores, van a tener impacto en las elecciones presidenciales y legislativas de este año. Es menesteroso que el censo electoral despierte, abra los ojos, active los sentidos y los sentimientos patrios. No esperemos a llegar a este punto al que tuvo que llegar Venezuela. No obstante haber actuado en legítima defensa el país del norte, tuvieron que padecer una intervención y un ataque quirúrgico armad, para salir del régimen del narco dictador. Ahorrémonos ese dolor. Aún estamos a tiempo.
Lo de María Corina y su equipo es plausible; no veo la hora de sentirla en imágenes y alocuciones amorosas y contundentes a la vez. Así como es ella, decidida, inteligente, sensible y estratega. A ella, sin duda, le debemos una gran porción de este logro, pues a costa de su propia vida, y anteponiendo sus deberes de madre, le puso el pecho a la lucha por regresarle a su país el bien más preciado de un Estado de derecho: la libertad democrática.
Lo más valeroso de esta admirable mujer, sin quien esto no hubiera sido posible, es que es una mártir viva. No pasó a la historia por haber caído en procura de la lucha, sino que quedan sus registros en los anaqueles como una mujer que expuso su vida e integridad personal por un objetivo que logró. Reitero que el Nobel de paz, no le calza.
Me embarga el sentimiento de alegría y esperanza de un pueblo oprimido que empieza a ver los rayos de luz libertaria. ¡Gloria al bravo pueblo!
Nosotros en menos de seis meses podemos lograr en las urnas y sin derramamiento de sangre, retomar el rumbo. Tengo mucha fe en que así será. ¡Despierta Colombia!
Van cayendo los regímenes narcoterroristas. Noriega: 3 de enero de 1990, Maduro: 3 de enero de 2026, Petro: 31 de mayo de 2026.
Abrazo cálido. Seguimos trabajando y aguantando. Falta poco.
@muiscabogado

Abogado bogotano de 48 años. Egresado de la Universidad Sergio Arboleda, especialista en Derecho Comercial y Financiero, DDHH y DIH. Asesor, consultor, litigante en asuntos de derecho público y privado desde hace 24 años. Defensor de Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario.
6024455000






