Judicial
La Policía confirmó importante golpe al grupo delincuencial Autodefensas Unidas de Nariño
Desarticulado componente armado que adoctrinaba e instrumentalizaba jóvenes para fortalecer sus filas criminales.
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29 de nov de 2025, 02:14 a. m.
Actualizado el 29 de nov de 2025, 02:14 a. m.
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En una operación articulada adelantada en Chía, Cundinamarca; Cali, Valle del Cauca, y Pasto, Nariño, la Policía Nacional logró la captura de tres integrantes y la imputación de un cuarto miembro del componente armado del Grupo Armado Organizado Autodefensas Unidas de Nariño, representando un avance significativo en la lucha contra las estructuras criminales que afectan la seguridad del departamento.
De acuerdo con las autoridades, la intervención se logró gracias a labores de inteligencia e investigación criminal que incorporaron fuentes humanas, métodos especializados de verificación, cartografía delictiva, reconocimiento territorial y seguimiento detallado de los movimientos de los señalados, lo que permitió recopilar evidencia determinante para su judicialización.

Así las cosas, los procedimientos llevaron a la captura de alias Jhon MT o Chacal, presunto cabecilla de comisión e investigado por su presunta participación en el homicidio colectivo de Bayardo Melo, Johan Cortés y la lideresa social Yolanda Benavides en el municipio de Linares; alias Paisa o Saller, presunto cabecilla de escuadra vinculado a homicidios selectivos, secuestros, extorsiones y cobro de gramaje en La Llanada y Sotomayor; y alias Julito, presunto integrante de escuadra y ejecutor de homicidios selectivos y actividades extorsivas en esta parte del país.
De igual manera, se logró la imputación de alias Ferrer, quien presuntamente comandaba un grupo de diez hombres y sostenía confrontaciones con otra estructura criminal en zona rural de Sotomayor. Durante el operativo se incautaron tres equipos celulares utilizados para coordinar actividades delictivas.
La investigación además estableció que los capturados tendrían una trayectoria aproximada de tres años vinculados a homicidios selectivos, extorsiones, secuestros, cobro ilegal de gramaje, confrontaciones armadas, desplazamientos forzados, control de zonas rurales y actividades relacionadas con el narcotráfico. Su presencia delictiva se extendía por Puerres, Córdoba, La Llanada, Sotomayor, Samaniego y Linares, afectando gravemente a comunidades rurales y campesinas.
Uno de los hallazgos más relevantes señala que esta estructura ejercía mecanismos de adoctrinamiento e instrumentalización de jóvenes, especialmente de zonas rurales, para integrarlos a sus filas. Los reclutaban mediante manipulación ideológica, presiones y ofertas económicas, asignándoles funciones de vigilancia, apoyo logístico y participación directa en actividades criminales. Este fenómeno aumentaba la capacidad operativa del grupo y profundizaba el riesgo para la población juvenil.

Paralelamente, se estableció que estos individuos estaban implicados en el sacrificio ilegal de ganado perteneciente a familias campesinas, práctica con la que abastecían a sus unidades y generaban pérdidas económicas significativas para los habitantes, además de ser utilizada como una forma de intimidación y control territorial.
Las autoridades determinaron que los integrantes de esta organización armada ilegal mantenían alianzas con otras organizaciones delictivas, coordinando pactos para fortalecer presencia en zonas estratégicas, reducir confrontaciones con grupos rivales y alterar temporalmente elementos distintivos para facilitar su movilidad por corredores criminales.
“Este resultado impacta de manera significativa el componente armado de las Autodefensas Unidas de Nariño, generando una afectación operativa directa a sus mandos, sus escuadras y sus líneas dedicadas a actividades ilícitas. La captura e imputación de estos sujetos debilita la capacidad de la estructura para ejercer control territorial, intimidar a la población y sostener economías criminales relacionadas con el narcotráfico, la extorsión y la coacción comunitaria”, expresó el comandante del departamento de Policía Nariño, coronel John Jairo Urrea Rozo.


Soy comunicador social de la Universidad Santiago de Cali y periodista radicado en Popayán desde hace más de 15 años, pero con nacionalidad caleña. Además, soy reportero judicial en una de las regiones más hermosas del mundo, el Cauca.
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