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Este es el nuevo reconocimiento que le fue entregado a Leonor Espinosa, una de las mejores chefs del mundo
La cartagenera recibió un galardón que exalta su compromiso con la preservación de las tradiciones culinarias.

Johanna Fiallo
2 de abr de 2025, 10:38 p. m.
Actualizado el 2 de abr de 2025, 10:38 p. m.
Cada vez que se habla de Leonor Espinosa, la reconocida chef, escritora, empresaria y presentadora colombiana, es hablar de éxitos, de nuevos desarrollos, de ideas y de reconocimientos, y esta vez no es la excepción. Y es que, gracias a su indudable talento culinario, Espinosa, quien en 2022 obtuvo el premio a la mejor chef femenina del mundo por The World’s 50 Best Restaurants, acaba de recibir el Premio Terrae 2025, otorgado en medio del Foro Internacional de Gastronomía Rural realizado en Gran Canaria (España).
Dicho galardón, exalta su compromiso con la preservación de las tradiciones culinarias y su trabajo a través de la fundación Funleo, que impulsa comunidades rurales e indígenas.
“El futuro de la gastronomía estará marcado por la tecnología, pero su esencia permanecerá en la conexión con lo rural”, aseguró la chef en el marco del Foro Internacional de Gastronomía Rural.
El País habló con ella sobre este nuevo reconocimiento, a su saber, a su oficio y también, a su trabajo de investigación gastronómica intercultural.
1. ¿Qué significa este nuevo reconocimiento para usted?
Terrae representa un reconocimiento a la visión que hemos construido a lo largo de los años: una cocina que dialoga con la biodiversidad y la cultura de Colombia. Más que un premio, es una señal de que este camino, trazado junto a muchas manos y saberes, sigue generando impacto y sentido.
2. ¿Cómo cree que su trabajo ha impactado en la gastronomía rural y social en Colombia y en el mundo?
Nuestra propuesta ha buscado visibilizar la riqueza de la gastronomía colombiana desde una perspectiva que trasciende lo culinario para convertirse en un acto cultural y social. A través de FUNLEO, hemos promovido el uso de ingredientes biodiversos y trabajado junto a comunidades rurales para fortalecer sus conocimientos y generar oportunidades económicas. Esto ha contribuido a una mayor valoración por lo propio, ha inspirado a repensar nuestros territorios y, a reconocer la cocina como una expresión cultural profunda. También ha puesto a Colombia en el mapa gastronómico, mostrando que la cocina puede ser motor de identidad y desarrollo, y potencial diferencial a través de nuevas narrativas gastronómicas.

3. ¿Qué significa para usted la conexión con lo rural en la gastronomía y cómo cree que se puede mantener esta conexión en un mundo cada vez más tecnológico?
Lo rural es donde empieza todo, hasta la vida. Es allí donde nacen las historias, los ingredientes y las tradiciones. En un mundo tecnológico, mantener esta conexión es relevante. La tecnología debe ayudar a mejorar la trazabilidad de los ingredientes y a fortalecer las cadenas de valor sin deshumanizar el proceso. Si la innovación está guiada por el respeto a la tierra, no hay razón por la cual lo rural no pueda convivir con lo tecnológico.
4. ¿Cuál es su visión del futuro de la gastronomía?
Veo un futuro donde la biodiversidad, la identidad cultural y la gastronomía regenerativa son los pilares. La cocina ya no puede estar desconectada de su entorno. El reto es crear modelos gastronómicos que innoven sin perder el vínculo con la cultura y el territorio, mientras preservan los ecosistemas. Con la tecnología, podremos hacer todo esto, pero siempre con responsabilidad y en favor de la sustentabilidad.
5. ¿Cómo cree que se puede equilibrar la tecnología con la tradición y la sostenibilidad?
Es hora de hablar de gastronomía regenerativa. La clave está en usar la tecnología para regenerar, no solo para sostener.
El verdadero desafío estaría en garantizar que la tecnología no acelere el consumo desmedido de los recursos, sino que ayude a restaurar los ecosistemas y a crear modelos gastronómicos que regeneren en lugar de solo sostener. Para lograrlo, es fundamental establecer diálogos entre científicos, cocineros, productores y comunidades locales, políticas públicas, asegurando que la innovación esté guiada por la ética, la diversidad cultural y el respeto por la naturaleza.
Es cuestión de modernizar sin perder el alma. Complejo, no imposible.

6. ¿Qué papel cree que juega la colaboración entre la cocina y el sector primario en la creación de una gastronomía más sostenible y equitativa?
La colaboración entre la cocina y el sector primario es fundamental para construir una gastronomía regenerativa y equitativa. La restauración de los ecosistemas y la justicia alimentaria solo pueden lograrse si existe un vínculo sólido entre los productores y cocineros.
Para que la gastronomía sea verdaderamente regenerativa, no basta con elegir productos sostenibles, es necesario trabajar junto a agricultores, pescadores y recolectores, artesanos culinarios, en prácticas que restauren suelos, promuevan la biodiversidad y aseguren una distribución más justa de los beneficios. Esto implica valorar los métodos de producción tradicionales, fomentar cultivos agroecológicos y rescatar especies nativas que han sido remplazadas por la industrialización, o como en el caso de algunos países de Latinoamérica, como a Colombia, por el desplazamiento continuo o la explotación indebida de sus recursos.
Soy una convencida de que la cocina, puede amplificar el impacto de estos esfuerzos a través de narrativas que visibilicen a los productores y sus territorios, fortaleciendo su papel en la cadena gastronómica. A su vez, al establecer relaciones más directas y equitativas con el sector primario, se generan economías locales más resilientes, donde los beneficios de la gastronomía no se concentran en las ciudades, sino que se redistribuyen hacia las comunidades que sustentan el sistema alimentario.
En definitiva, la regeneración no ocurre solo en el medio ambiente, sino también en las estructuras económicas y sociales. La cocina tiene el poder de conectar estos mundos, transformando ingredientes en mensajes agentes de cambio.
7. ¿Qué consejos le daría a los jóvenes chefs y emprendedores que quieren seguir sus pasos y hacer una diferencia en la gastronomía y la sociedad?
Les diría: Conecten. Conecten con su territorio, con sus tradiciones locales, y sobre todo, con sus comunidades rurales. No se trata solo de cocinar bien, sino de cocinar con un propósito. La autenticidad es lo más importante. Sean creativos, pero siempre con corazón. Y sobre todo, sean persistentes. La gastronomía puede cambiar el mundo, solo que no en un par de semanas, por eso la clave mantenerse coherente.
Johanna Fiallo
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