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Vicepresidente empoderado
El decreto le otorga unas misiones o encargos generales y otros especiales. Y lo autoriza para expedir instructivos, circulares y documentos para cumplir con su formidable tarea.
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12 de sept de 2026, 02:11 a. m.
Actualizado el 12 de sept de 2026, 02:11 a. m.
Luego de su desempeño estelar como vicepresidente electo y como vicepresidente en ejercicio, el exrector de varias universidades ha recibido, por medio del decreto 1373 del presente año, un repertorio de funciones generales y otras especiales que responden muy bien a la eficiencia que José Manuel Restrepo ha mostrado y a necesidades de gobernabilidad que no siempre han contado con un alto funcionario que las realice.
El vicepresidente Restrepo pasa a ser el coordinador, articulador y armonizador de la tarea gubernamental en todos los sectores y en todos los niveles. El decreto le otorga unas misiones o encargos generales y otros especiales. Y lo autoriza para expedir instructivos, circulares y documentos para cumplir con su formidable tarea. Y se aclara que no implican subordinación.
La misión general la establece el artículo primero, que conviene reproducir textualmente: “(...) coordinación interinstitucional e intersectorial de las iniciativas de interés nacional en materia de transformación del Estado, educación, recursos estratégicos, seguridad energética, crecimiento económico, productividad, estabilidad macroeconómica, desarrollo de inversión nacional y extranjera e inserción estratégica de Colombia en el contexto internacional”. Como se ve, se trata de una misión bien general que cubre asuntos internos y también la dimensión internacional.
Tan solo esta poderosa enumeración de tareas sería más que suficiente para hablar del empoderamiento del vicepresidente. Y lo cual, sobra decirlo, requerirá de un equipo de alto nivel en la vicepresidencia.
Miremos ahora las misiones especiales que el artículo segundo le confía para ‘coordinar y articular’ varias actividades, así:
“Creación e implementación de la estrategia Talento ColombIA, la economía, basada en el conocimiento y las competencias que demandan la inteligencia artificial, las tecnologías y la exportación de servicios”.
“La modernización, simplificación e interoperabilidad del Estado”.
“Las acciones orientadas a dinamizar los proyectos relacionados con recursos estratégicos, como son, entre otros, la generación y transmisión de energía, hidrocarburos, minerales críticos y las energías renovables”.
“La estructuración, atracción, facilitación, aceleración y materialización de inversiones estratégicas (...), así como brindar acompañamiento en la internacionalización de la economía, con la construcción de bancos de proyectos estratégicos, la realización de semanas de inversión, Semanas Milagro en distintas partes del mundo, procurando la integración de Colombia a las cadenas globales de valor y el fortalecimiento para el crecimiento”.
“Acciones de apoyo a la productividad, la competitividad, la agroindustria, las tecnologías y las actividades de innovación financiera, la estabilidad macroeconómica, así como el crecimiento de la economía nacional”.
Y como si ello no fuera suficiente, el inciso sexto añade: “Las demás misiones que resulten necesarias para el cumplimiento de la misión general prevista en este artículo”.
No encontré la forma de resumir ese decreto y, por ello, lo he transcrito casi en su integridad. Así queda bien claro que en realidad este vicepresidente ha recibido un empoderamiento como ninguno de sus antecesores. Ni siquiera Germán Vargas Lleras lo obtuvo. Una excelente señal de la confianza, bien fundada, que el presidente de la Espriella tiene en su vicepresidente; de esta manera hemos visto una evolución en las funciones de la Vicepresidencia, un cargo que en otras ocasiones dio lugar a designaciones específicas, embajadas o ministerios o algunas tareas similares a las que aquí se contemplan, pero jamás del alcance de las que establece este decreto. Un buen tema para los estudiosos de la Vicepresidencia en Colombia y en otros países, porque se trata de una institución muy controvertible que no siempre ha desempeñado tareas significativas. El vicepresidente Vance en Estados Unidos también adquirió una relevancia que no era tan común en ese país para quienes ostentaron ese cargo.
Es indispensable que el vicepresidente cuente con una burocracia eficaz, que sea como el modelo de la que buscaría propiciar en otras entidades del Estado, para así realizar misiones generales y especiales tan complejas y abrumadoras.

Experto en Ciencias Políticas, profesor y diplomático. Estuvo vinculado a la Universidad de los Andes por 23 años, durante los cuales enseñó Ciencia Política y ocupó varios cargos como Rector Encargado, Vicerrector y Decano de Ciencias Políticas, entre otros. Se ha desempeñado como Embajador en Canadá, Representante Permanente de Colombia ante las Naciones Unidas, Embajador en Inglaterra, Ministro Plenipotenciario en Washington y encargado de Negocios. Fernando Cepeda Ulloa ha sido Ministro de Gobierno, de Comunicaciones, Consejero Presidencial y Viceministro de Desarrollo Económico.
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