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El gran desafío

El oscuro panorama de las finanzas del Estado no es producto de una emergencia inesperada, sino el resultado de un gobierno que gastó mucho más que sus ingresos.

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Jorge Alberto Criales.
Jorge Alberto Criales. | Foto: El País

12 de sept de 2026, 02:19 a. m.

Actualizado el 12 de sept de 2026, 02:19 a. m.

Colombia atraviesa uno de los momentos más complejos de su historia reciente. El gobierno de Abelardo de la Espriella heredó unas finanzas públicas profundamente deterioradas, un sistema de salud en una de las peores crisis, un déficit de energía que pone al país a las puertas de un apagón y enormes retos en materia de seguridad y orden público.

El gran desafío para el actual gobierno será el tema fiscal. El país no puede seguir financiando gasto permanente con ingresos inciertos. Un análisis del Comité Autónomo de la Regla Fiscal, CARF, estima para este año la deuda neta en 61 por ciento del Producto Interno Bruto, PIB, la más alta de la historia de Colombia, y un déficit fiscal del 7.4 por ciento del PIB.

El gobierno de Petro le dejó a la administración del presidente De la Espriella una profunda crisis en las finanzas públicas. Es de magnitudes históricas. Es necesario, por lo tanto, un ambicioso plan para dinamizar el crecimiento económico, una reducción del gasto público y una estrategia de lucha contra la inflación.

El oscuro panorama de las finanzas del Estado no es producto de una emergencia inesperada, sino el resultado de un gobierno que gastó mucho más que sus ingresos. En vez de asumir recortes en el desbordado gasto público, Petro optó por un camino de alzas de impuestos, derroche burocrático, incremento inflacionario del salario mínimo y mayor incertidumbre para la inversión.

Desde ya, el presidente tendrá que combinar austeridad, reducir el gasto y adelantar una ejecución eficiente del presupuesto. Cualquier decisión sobre impuestos debe estimular la inversión en vez de castigarla y proteger la capacidad de las empresas para generar empleo y reducir, por consiguiente, la informalidad. Se trata de ordenar unas finanzas públicas deficitarias y presentar un camino realista de ajuste.

Al ministro de Hacienda le tocará enfrentar la profunda crisis fiscal que hoy padece la economía colombiana. Deberá estabilizar las finanzas, racionalizar el gasto y recuperar la confianza inversionista. La situación fiscal y económica más grave de la historia reciente de Colombia requiere decisiones extraordinarias para superarla.

Como un primer paso, el gobierno decidió sincerar las cuentas del Presupuesto del 2027 para corregir los rubros que estaban desfinanciados en el proyecto que dejó el gobierno Petro y decidió presentar al Congreso una nueva iniciativa por $634.9 billones. La cifra implica un aumento de $59.9 billones frente al proyecto anterior, de los cuales el 51.7 por ciento corresponden a los rubros que no estaban financiados.

El ministro Miguel Gómez defendió ante el Congreso de la República el presupuesto para el 2027 como una primera decisión para contener el deterioro de las cuentas públicas. Gómez Martínez manifestó igualmente que el presupuesto que el Gobierno presentó al Congreso debe ser considerado como el primer paso de un proceso de ajuste. Reconoció que la propuesta no constituye por sí sola una solución para las finanzas públicas. El objetivo inmediato, dijo, es corregir la tendencia fiscal recibida.

Columnista El País

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