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No fue con este ADN

En Brasil acaba de suceder una tragedia donde un hombre, golpeado por la infidelidad de su esposa, mató a sus dos hijos y luego se suicidó.

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Gloria H.
Gloria H. | Foto: El País.

17 de feb de 2026, 03:18 a. m.

Actualizado el 17 de feb de 2026, 03:19 a. m.

Parece que con este no se pudo, definitivamente no. Es impactante la indiferencia de hoy frente a la desigualdad, el sufrimiento, el dolor, la injusticia… ¿Cuál es el ADN humano que nos hace tan insensibles? ¿De qué estamos hechos? ¿Qué fue lo que vinimos a aprender en el planeta Tierra, que no evolucionamos? ¿Faltan aún más dosis de crueldad para reaccionar?

A quién le compete la responsabilidad de cómo somos: ¿a Dios que nos hizo ‘así’ para que despertáramos, o a nosotros que mareados por el poder y el control, no caemos en cuenta de cómo somos? Los efectos de creencias que se alimentan de soberbia e irrespeto, que creen que existen razas superiores e inferiores son un motivador constante para llevarnos a actuar como lo estamos haciendo…

Porque no es un país, un territorio, un dirigente, una ideología. No, es el mundo entero, en cualquier lugar. No depende del estudio, conocimiento, ciencia, nacionalidad, dinero, religión… no, de nada de eso depende, pero está inyectado en nuestros genes, en la sangre que nos corre, en el aire que se respira. No hay consideración por el otro. Aún más, parece que el prójimo ni siquiera existe.

En niveles de conciencia se hablaría de ‘modo sobrevivencia’, el nivel más bajo, el nivel de la elementalidad en toda su dimensión. Nada importa, solo yo y mi universo. Por lo tanto, creo que no le hago daño a nadie si voy detrás de mi objetivo, atropellando todo lo que se cruce en mi camino.

Es increíble el grado de inconsciencia, pero no educamos para despertar y caer en cuenta, sino que, por el contrario, pareciera que el objetivo principal es ‘drogarnos’, aturdirnos, acomodarnos para no generar discordias en el rebaño. Todo lo diferente es peligroso porque corre el riesgo de ayudar a ver lo que no se quiere ver. Otro nivel de conciencia, donde exista algo más que el clan o la tribu, donde esté el individuo, suena peligroso porque pone en jaque al poder.

En Brasil acaba de suceder una tragedia donde un hombre, golpeado por la infidelidad de su esposa, mató a sus dos hijos y luego se suicidó. Es impactante el hecho porque en su deseo de venganza (¿quién institucionalizó la venganza en el amor?) quería acabar con la vida de su esposa ‘en vida’, es decir, crearle una culpa que la torturara el resto de su existencia. Es un hecho muy grave, pero más delicada es la respuesta de las redes, donde la culpan a ella mientras el esposo es una víctima. Sí, ella no hizo las cosas bien, pero una relación de pareja no se acaba por responsabilidad ‘de un solo lado’. La intención del marido de acabar con todo lo que cree le pertenece es una prueba de poder, de creer que los seres humanos son posesiones de las que ‘el dueño’ puede disponer a su antojo.

¿Será acaso la combinación humano y tecnología lo que nos hará mejores personas? Con ‘lo que hay’ no se vislumbran resultados de una raza humana noble y solidaria. En Barcelona se acaba de celebrar la Feria ISE (Integrated Systems Europe), donde no hay palabras para describir los alcances de la tecnología en el campo audiovisual.

¿Será allí, en esas innovaciones tan ‘reales’ donde se podrá encontrar otra condición humana resultado de mezclar humano y tecnología? ¿Serán las aplicaciones las que nos despierten conciencia? Sin las categorías tiempo y espacio, ¿descubriremos la fibra que nos humanice? ¿Por qué la bondad no nos conquista? ¿Por qué pueden más el odio y el control que la solidaridad?

Psicóloga, conferencista de temas de pareja, cambio y espiritualidad. Licenciada en Letras. Directora de los programa de televisión “Revolturas, Despertar de la Conciencia” en el Canal 14, y "Consultándole a GloriaH" en el Canal 2 en Cali. Colaboradora habitual de la radio en “Oye Cali”, “El corrillo de Mao” . En 2009, ganó el premio Rodrigo Lloreda Caicedo a la mejor columna de opinión en El País. Autora de los libros “Hablemos del Amor” , "Amarte no es tan fácil" y “Dónde esta mi papᴔ.

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