Columnistas
Este gobierno de asco
La grandeza nunca puede alcanzar al ser mezquino y vicioso.
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20 de mar de 2026, 01:28 a. m.
Actualizado el 20 de mar de 2026, 01:28 a. m.
Sí, da asco examinar lo que ha sido el gobierno del señor Gustavo Petro. Asalto a los dineros públicos y violación general de las buenas costumbres republicanas. Gasto público desbordado y abusivo. Viajes ardientes dentro de su narcisista egolatría, en los que -varias fuentes han afirmado y hasta él mismo, que pasó una noche entera con el “actor porno”, según dijo, leyendo El Capital. Después lo nombraría como Ministro de la Igualdad y el cual se identificaba a sí mismo diciendo que era “La marica”. Eso lo escuchamos decirle a la periodista Vanessa de La Torre en una entrevista. Ah, y también se conoció que estuvo en Lisboa en un conocido lugar de Streap Tease. ¿Por cuenta del patrimonio público? ¡Ah! La dolce vita.
Abusivo como es, en Berlín llegó a proferir blasfemia cuando añoró el viejo muro del Berlín comunista. Y fueron patéticas las infidencias de su antiguo canciller Álvaro Leyva Durán acerca de las noches de miseria en París, bajo los efectos de la droga y la bebida. Y el gasto desbordado del fanfarrón dilapidando el patrimonio público y mostrando, como el viejo rey Farud de Egipto, un poder que había usurpado a los colombianos con el apoyo de Benedetti y en violación flagrante del derecho al gasto reversible de una campaña en la que, según este mismo ministro de gobierno que en noche cargada de vicio, le habló a la Sarabia de haber dispuesto de más de quince mil millones de pesos, mal habidos, que entraron a la campaña. ”Si cuento todo esto, con seguridad todos iríamos a parar a la cárcel”, agregó Benedetti.
Pero por supuesto nada pasó, no obstante que la Corte Electoral declaró la ilicitud de esa campaña con aportes ilegales, que por cierto dirigía el señor Ricardo Roa, el jefe de campaña. Después el señor Roa fue nombrado por Petro en el cargo más jugoso: Ecopetrol, como una recompensa a sus acciones ilegales que continuó por la brecha del enriquecimiento ilícito. El escándalo está vivo, y a pesar de que se había convocado al juicio penal, no se le libró orden de captura ni se lo separó del cargo a Roa, no obstante la reincidencia en el delito. Asombroso. Pero allí está metida la mano oscura de quien ejerce la presidencia de la República. El amparo al delincuente. Y la predilección por la delincuencia de cuello blanco.
No hay acto peligroso que no se haya cometido en este gobierno. El presunto soborno a congresistas, premios en billete efectivo, casos de los que se ocupa hoy ordenando detenciones la Corte Suprema. Pasó también con los tanques de la Guajira y el robo del agua. Ah, pero el señor Petro se pierde en Panamá, donde se lo ve en las fotografías con una mujer aparentemente transgénero que también concedió entrevistas en su momento, acto que repite cuando las inundaciones de Córdoba, su tierra natal y él se va de fin de semana a la Isla Gorgona, con una dama que, según lo dicen, bien podría ser un damo, como es su gusto ya conocido. Es vida privada, dicen algunos. Pero es bueno repetir que un presidente no tiene vida privada ni puede andar exhibiéndose dentro de las miserias del ser humano. La grandeza nunca puede alcanzar al ser mezquino y vicioso.
¿Qué sigue en esta aventura? No puede ser el triunfo de los malvados, así sea por mano ajena, como la del señor Cepeda, miembro del partido comunista y siempre metido con las Farc, como que su padre fue el fundador de esa nueva era de una guerrilla comunista. Cepeda niega cualquier vinculación con éstas; pero allá siempre lo vimos, buscando además el plan conjunto con esas disidencias actuales.
Hay excelentes candidatos presidenciales, pero se destaca una mujer que sabe sonreír y encontrar el bien. Es Paloma Valencia con todas las posibilidades de triunfar. Es noble, es buena, es valerosa. Hoy las encuestas muestran otro horizonte hacia la primera vuelta electoral. Y con ella ganará la democracia. Es el momento de la mujer creadora y decidida a ganar, con el apoyo de un hombre como Álvaro Uribe. Ahora, si ella gana, Abelardo de la Espriella la reconoce y vota por ella. Y si el que gana es este, Paloma, con patriotismo, votará por él. También lo haré yo, con la seguridad de que de la misma manera lo hará el Partido Liberal con el expresidente Cesar Gaviria, el Partido Conservador, la U y Cambio Radical. Habrá pues mayoría en el Congreso y, como dice el dicho popular, “A Dios rogando, y con el mazo dando”.

ha desempeñado puestos públicos como juez del Circuito, Conjuez del Tribunal de Cali, Secretario de Gobierno de Cali y alcalde encargado, embajador de Colombia en Polonia y en la ONU. Ha sido delegado a varias conferencias internacionales como la OIT en Ginebra
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