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El suroccidente, el punto de partida

“Desde las regiones es que se debe construir”… pero se viene lo más retador y es que se traduzca en resultados verificables en los próximos cuatro años.

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Claudia Calero, presidenta de Asocaña, entregó un balance positivo de 2024 y habló de los retos de la agroindustria para 2025.

Foto: Juan Carlos Sierra-Revista Semana.
Claudia Calero, presidenta de Asocaña, entregó un balance positivo de 2024 y habló de los retos de la agroindustria para 2025. | Foto: JUAN CARLOS SIERRA PARDO

8 de ago de 2026, 02:40 a. m.

Actualizado el 8 de ago de 2026, 02:40 a. m.

En el suroccidente de Colombia sucedió algo inédito y es que un Presidente tomó posesión fuera de Bogotá. La ceremonia fue en Cali, en la Arena de la Universidad Santiago de Cali y no en el Capitolio. Algunos podrían interpretarlo como un símbolo, pero en realidad es una prueba de laboratorio de lo que está por venir.

Durante años hemos repetido que “desde las regiones es que se debe construir”. Más allá de una frase propia de un discurso, intervención en foro o una columna de opinión, hoy esa frase cobró materialidad con fecha, hora y lugar… pero se viene lo más retador y es que se traduzca en resultados verificables en los próximos cuatro años.

Justamente, es a partir de este momento donde debemos pasar del símbolo al hecho, porque, sin duda, ha sido maravilloso haber traído tan magna ceremonia al suroccidente, sin embargo, a partir de hoy tenemos que lograr que el diseño de las políticas ya no sean desde un escritorio ubicado a 2600 metros más cerca de las estrellas, pero 2600 metros más lejos de nuestra realidad. Es lograr que se diseñen y materialicen políticas para un país que lo queremos homogéneo, en donde en el Pacífico y el suroccidente se logren avances en infraestructura, seguridad física y reglas estables para competir en igualdad de condiciones con el centro del país y con el mundo.

Y aquí entra la palabra “competitividad”, que por cierto también se ha vuelto muy común y que, en términos corrientes, se podría traducir en la infraestructura que ‘cambia todo’. Es la diferencia entre exportar a tiempo o perder el contenedor, entre un costo logístico razonable o uno que hace inviable la inversión. Precisamente, el Banco Mundial insiste en que la estabilidad macroeconómica y fiscal es la condición mínima para que cualquier plan de infraestructura regional sea financiable. No es cuestión de ideología, es que si no, todo se vuelve humo.

Pero infraestructura sin equidad solo mueve mercancías, no mueve al país como un todo. El Banco Mundial insiste en que la equidad es fundamental, y esta se logra cuando el lugar donde nace un colombiano deja de determinar sus oportunidades. Esto es poderoso y para lograrlo es necesario alinear los incentivos del sector público y del sector privado, no enfrentarlos, como lo hemos vivido. El progreso se acelera cuando una sociedad rema en la misma dirección, y se frena cuando cada sector va solo detrás de su propio resultado y le echa la carga al de al lado. Los gremios llevamos años pidiendo espacios que nos permitan contribuir al país. Hoy, con el gobierno que se instala en nuestra región, no tenemos excusa para no llegar con propuestas concretas… que, por cierto, ya las tenemos.

El llamado no es solo para el Ejecutivo. El Congreso también tiene su propia tarea. Construir país desde el legislativo significa legislar con rigurosidad y pragmatismo y no es decirle sí a todo lo que dice quien llegue a la Presidencia. Se trata de revisar, exigir sustento técnico, corregir lo que esté mal diseñado y aprobar lo que sí sirva. La división de poderes es la garantía de que las decisiones que afectan al país durante cuatro años no dependan de una sola voluntad. El unanimismo es cómodo hoy, pero muy costoso después.

Debemos rodear al gobierno entrante, yo estoy segura de que construirá país para todos. Hoy Colombia pide a gritos soluciones urgentes y estructurales, y cada ciudadano colombiano deberá tener la firme disposición de ayudar a ejecutar, de hacer el mayor esfuerzo para que sucedan las cosas que necesitamos por el bien de nuestra GENTE. La democracia también se fortalece cuando el sector productivo se compromete con el país y ese compromiso está y lo debemos medir con resultados. Cali y el suroccidente fueron el centro del escenario, pero no nos quedemos solo con esto… debemos apuntarle a lo fundamental… ¡¡hacer que las cosas buenas pasen!!

Presidenta de Asocaña

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