Columnistas
El monumento en Puerto Rellena
Petro como líder de la oposición necesita pretextos para la violencia en las calles.
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12 de jul de 2026, 12:34 a. m.
Actualizado el 12 de jul de 2026, 12:34 a. m.
Muchas voces se han levantado pidiéndole al Presidente electo que arrase con el llamado ‘Monumento a la resistencia’ en Puerto Rellena, en el suroriente de Cali. La escultura de 9,50 metros fue erigida en 2021 después de que se derribara la estatua del fundador de la ciudad Sebastián de Belalcázar. La motivación de sus autores fue recordar el espíritu combativo de quienes realizaron el estallido social, con sus bloqueos, agresión a la fuerza pública, a la ciudadanía y vandalización del espacio público. En esas confrontaciones varios jóvenes fallecieron o quedaron heridos, así como miembros de la Policía, del Ejército y ciudadanos que se encontraron en medio del conflicto.
De la Espriella ha calificado el monumento como ‘oda al terrorismo’ y participantes de su movimiento han motivado en redes para que ojalá el 7 de agosto la escultura sea derribada. Quienes están envalentonados con ese objetivo no alcanzan a medir el error tan grande de su propuesta. Petro como líder de la oposición necesita pretextos para la violencia en las calles. Desconocer el resultado electoral no le va a quedar fácil, porque tanto organismos internacionales como las instituciones colombianas, le están dando total credibilidad al resultado de la Registraduría. Parece que las mismas Fuerzas Armadas le han manifestado a Petro que ellos defenderán la constitución y así éste se va quedando sin disculpas. Destruir el monumento en Cali, sería presentado por Petro como una ofensa a la memoria del pueblo, el florero de Llorente ideal para que como consecuencia se derriben más monumentos y la primera línea salga nuevamente a la calle.
Nuestra gloriosa Fuerza Pública debe estar concentrada en que se dé una transición gubernamental respetuosa de la democracia y que el nuevo gobierno pueda operar en medio de la civilidad y el espíritu republicano. Esa misión requerirá el máximo de inteligencia y precisión. Que la oposición utilice el Congreso, la protesta pacífica y los medios de comunicación tradicionales y virtuales. Por eso sería absurdo que desde Cali encendamos la hoguera tumbando la escultura y dando ‘el papayazo’ para que Ejército y Policía terminen en las calles atendiendo situaciones motivadas por la torpeza política de quienes creen que la llegada de un gobierno de derecha implica que debamos borrar toda la memoria de los demás sectores.
El gran reto no puede ser tumbar ese antebrazo de acero y concreto con sus simbolismos. El gran reto es reconstruir la salud, la educación, las oportunidades sostenibles, la economía nacional. Para el Valle devolverle la competitividad y para Cali recuperar la confianza del electorado con gobiernos participativos, honestos y eficientes. Los argumentos de la izquierda deben controvertirse con buenos resultados para que ojalá podamos elegir gobernador y alcalde afines al nuevo gobierno central y no a contradictores permanentes que hagan que el gobierno nacional persista con el distanciamiento del Valle.
Y sobre las esculturas, seamos imaginativos. No derribemos la de Puerto Rellena. Con artistas de los sectores populares hagamos más esculturas en homenaje a tantos hechos positivos que también merecen estar en la memoria colectiva: Una silleta de flores en metales multicolores para agradecer la vinculación de los granadinos a Cali; otra para el aporte a los japoneses al Valle; también lo merecen los héroes de la Fuerza Pública y los emprendedores. No conozco estatua de Petronio Álvarez con Germán Patiño a su lado, bella unión de razas y saberes. Apaguemos el odio con buena energía, imaginación y estrategia.
Obituario: Esta semana falleció en Cali Omar Hernán Perea, inolvidable subsecretario técnico de la Secretaría de Educación Departamental en sus años de gloria. Culto, poeta, exquisito conversador. Abrazo solidario a su familia y en especial a Vicky Perea, directora de El País.
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