Columnista
Diálogo en el parque Boyacá
No es el actual un gobierno perfecto, pero tampoco la tragedia que muestra la oposición...
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19 de feb de 2026, 01:51 a. m.
Actualizado el 19 de feb de 2026, 01:51 a. m.
- Vení, Jorge, ¿quién es ese tipo Andrés Espinosa que escribe semanalmente en Portafolio, y en columna reciente sostuvo que el próximo 8 de marzo hay que salvar la democracia colombiana votando “contra el comunismo criollo, castrista y estalinista”?
- Ese ‘tipo’, como tú le dices, es hijo de Abdón Espinosa Valderrama, quien fuera gerente de El Tiempo por muchos años, y no me cabe duda de que fue el artífice de la consolidación del diario, razón por la cual su propietario, el expresidente Eduardo Santos antes de morir, convirtió el periódico en sociedad limitada y obsequió las acciones a sus seres más queridos, entre ellos el doctor Espinosa. Es sobrino de Augusto Espinosa Valderrama, destacado dirigente liberal que presidió su Partido en varias oportunidades. Por esos parentescos, tanto a ti como a mí nos resulta difícil entender la actual postura política del hijo y sobrino de ese par de próceres.
- No es solamente el columnista de Portafolio quien se atreve a tildar de comunistas tanto a Petro como a Cepeda, y, también, a todos aquellos que estamos en las filas del Progresismo.
- Deberían de buscar otra ubicación política para introducir en ella a quienes consideramos que el cambio que adelanta el presidente Petro es necesario, y que, de no haberse dado la llegada al gobierno del candidato de izquierda, el país habría estallado porque los colombianos de los estratos 1, 2 y 3, ya no soportaban las condiciones que estaban viviendo.
- Un amigo a quien estimo mucho, y al que siempre tuve por liberal, al decirle yo que Colombia había cambiado radicalmente con la llegada de Petro al poder, y que el cambio era de tal magnitud que es imposible pasar la palanca al modo reversa, me contestó que él no había visto ningún cambio salvo pequeñas modificaciones sin importancia en algunos indicadores económicos.
- Para mí, el cambio no puede medirse en kilómetros de carreteras, ni en tasas de empleo, ni de cupos universitarios gratuitos, ni en tantos otros aspectos que ha modificado para bien del país el presidente Petro. El cambio llegó al cerebro de millones de colombianos que ven en el presidente un hombre interesado en resolver los problemas que los acosan. Que ven en Petro una persona de su misma extracción social. Que observan en el presidente un personaje que es capaz de llevar al gabinete ministerial a gente que jamás habría podido acercarse a las verjas que circundan la Casa de Nariño.
- No es el actual un gobierno perfecto, pero tampoco la tragedia que muestra la oposición, a la cual, al agotarse los argumentos políticos, acude a la falacia, a la tergiversación, a la exacerbación del odio, que solo da lugar a la violencia, que el país no ha podido extirpar por la fuerza de las armas.
- El 8 de marzo habrá elección para integrar el Senado de la República y la Cámara de Representantes. Es obligatorio para quienes creemos en la necesidad del cambio que nos acerquemos masivamente a las urnas pues el presidente Cepeda no podrá continuar con las ideas de avanzada con un congreso hostil como el que ha tenido Petro durante toda su administración, que no ha podido cumplir con todo el programa prometido en campaña porque ha tropezado con la negativa de los sectores mayoritarios del Capitolio.
- Se nos acabó el tiempo. Volveré después del 8 de marzo. Aquí te espero en la misma banca.

Abogado con 45 años de ejercicio profesional. Cargos: Alcalde de Tuluá, Senador y representante a la Cámara, Secretario de Gobierno y Secretario de Justicia del Valle. Director SAG del Valle. Columnista de El Pais desde 1977 hasta la fecha.
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