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Desidia administrativa

Amadeo recogió firmas de los habitantes de la región informando a la Alcaldía de Cali, con fotos incluidas, del pésimo estado de la vía que parte de Felidia y sube por esos corregimientos.

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Aura Lucía Mera
Aura Lucía Mera | Foto: El País.

17 de mar de 2026, 02:26 a. m.

Actualizado el 17 de mar de 2026, 02:26 a. m.

Conocí al sacerdote Amadeo Eberle hace ya algunos años oficiando la misa de funeral de una amiga - hermana. Cuando finalizó, salí corriendo detrás de él y lo abracé; jamás había escuchado en ninguna iglesia, y cuando digo jamás es jamás, palabras tan llenas de espiritualidad y sabiduría. Sentí que levitaba.

Desde entonces tenemos una amistad a prueba de todo. Cuando conocí El Bosquecillo, ese espacio mágico, Felidia arriba, más allá de La Leonera, El Diamante y el batallón, tan alto que no se divisan las luces de Cali, sino que se abre hacia Tocotá, El Carmen y San Bernardo, escuché el silencio, llené los pulmones con el aroma de las flores, bebí el café de su propia cosecha y me integré con esos espacios que invitan a la meditación.

El Bosquecillo me ha ofrecido los atardeceres más hermosos. Conozco su labor educativa, sé de sus luchas con la guerrilla, cómo la enfrentó y cómo jamás se dejó intimidar por amenazas ni panfletos. Las cenizas de seres queridos las hemos esparcido al viento para que vuelen libres y hemos encendido velas e incienso. Yo quiero que con las mías hagan lo mismo para ser totalmente libre de ataduras. Ya se lo compartí a mis hijos.

Voy al grano: Amadeo recogió firmas de los habitantes de la región informando a la Alcaldía de Cali, con fotos incluidas, del pésimo estado de la vía que parte de Felidia y sube por esos corregimientos. Llamarla ‘trocha’ ya es un elogio. Una cabra tendría que hacer esfuerzos y acrobacias.

Respuesta inaceptable del subsecretario de Infraestructura y Mantenimiento Vial, Sebastián Tarapuez. “En este momento no se cuenta con la disponibilidad necesaria de volquetas ni maquinaria para atender las necesidades de todas las zonas rurales ni urbanas. Agradecemos su comprensión”.

Mejor dicho, aguanten. Así los buses no quieran subir o cobren precios altísimos, tienen razón, nadie se quiere desbarrancar. Amadeo es el único, con su jeep todoterreno, que se juega la vida cuando tiene que bajar a Cali y subir con las vituallas necesarias.

Inaceptable la respuesta, desidia absoluta. No tengo ni idea si Eder leyó la petición o se quedó en manos de los Sub. Le recuerdo que lo que es actualmente El Batallón de Alta Montaña en El Diamante fue la finca de sus abuelos y de su familia, que la cedieron en un acto de generosidad sin límite. He visitado El Batallón; conservan la casa original en perfecto estado; la usan para reuniones y asuntos de alto nivel.

Diez años entre infancia y adolescencia, cabalgué con ‘la patota’ amiga desde el bosque de niebla de San Antonio hasta sus cumbres ‘diamantinas’, La Leonera, Tocotá; sé de qué estoy hablando, desidia total. Esos corregimientos pertenecen a Cali; a respetarlos y devolverles su dignidad.

Periodista. Directora de Colcultura y autora de dos libros. Escribe para El País desde 1964 no sólo como columnista, también es colaboradora esporádica con reportajes, crónicas.

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