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Cepeda en zona de confort con De la Espriella
De la Espriella es el candidato perfecto para Cepeda, por eso le interesa que se afiance la idea de que es la única alternativa de la derecha.
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1 de mar de 2026, 11:39 p. m.
Actualizado el 1 de mar de 2026, 11:39 p. m.
A una semana para las elecciones parlamentarias y consultas, y, por los resultados de las últimas tres encuestas, en el Pacto Histórico deben estar abrazándose con que Abelardo de la Espriella, estancado, sea la primera opción de la derecha; eso quiere decir una segunda vuelta con un desempate estrecho en el que será derrotado. Según la encuesta de Atlas Intel del 27 de febrero, el abogado pierde ante Iván Cepeda en primera vuelta, pero además su ventaja en segunda se esfumó a un precario 0,2 % cuando venía de casi nueve puntos hace solo dos meses.
Cuando la ultraderecha ataca la consulta de la centro derecha, lo que causará es inhibir el surgimiento de un candidato más aceptable para grupos que tenderían a abstenerse o votar en blanco si se trata de De la Espriella. Para la izquierda, el estilo y el mensaje del abogado son funcionales a sus intereses estratégicos y ven con simpatía el papel impecable de los seguidores de Abelardo, para que la elección sea en la zona de confort de Iván Cepeda, pues una opción ilustrada (Paloma Valencia, Juan Daniel Oviedo, Juan Manuel Galán, Juan Carlos Pinzón) sería más competitiva entre los votos indecisos.
También le sirve que la campaña de la derecha en general está caracterizada por la pobreza de los argumentos. Mucha frase y poco fondo. Dicen demasiadas tonterías, como que Iván Cepeda lee sus intervenciones y elude los debates para presentarlo como una persona sin ideas, algo que solo se le ocurre a quien no lo haya tenido de contrincante como parlamentario. La explicación de Cepeda de que quiere mantener la coherencia y no caer en las inconsistencias propias de la improvisación no solo es creíble, sino que evidencia las limitaciones del mismo De la Espriella: ateo/creyente, animalista/torturador de gatos, uribista/no uribista. Que lea sus intervenciones es insustancial y hace recordar que el mayor triunfo electoral del liberalismo en elecciones competitivas en el Siglo XX fue Virgilio Barco, a quien le hacían el chiste de que no se le podía dar la mano porque la leía.
Tener como contraparte a alguien que centra su discurso en el dilema paz/seguridad también permite que la izquierda se enfoque en algo que le da réditos: la prosperidad. El desempleo, los impuestos y la inflación no son centrales ya en el debate y el gobierno está sacando provecho de decisiones como el incremento del salario mínimo y los subsidios. La gente está copiando el mensaje, creando un vacío discursivo sobre la corrupción y la inseguridad.
Mientras la derecha tuitea viciosamente, el Pacto Histórico tiene a todos sus líderes principales y bases en las organizaciones sindicales, campesinas, estudiantiles, indígenas y demás, desplegados por todo el país, no solo en los sectores populares de las ciudades, también en la ruralidad que le dio a Gustavo Petro el triunfo magro de 2022 frente a un tuitero que no tenía sino insultos como recurso de campaña.
De la Espriella es el candidato perfecto para Cepeda, por eso le interesa que se afiance la idea de que es la única alternativa de la derecha. Así, provoca un escenario divisivo en el que el desempate será por unos pocos votos y ganará el que tenga la mejor organización nacional, cuente con la mayor experiencia en movilización y tenga la motivación más alta porque su historia encaja con la de la gente común y corriente, donde hasta el más aspiracional ve con reservas eso de “De la Espriella Style” y, en cambio, agradecen que el salario mínimo haya subido el 23 %.

Abogado
6024455000





