Columnistas
¿Sacar a Dudamel?
En el fútbol vivir de la gratitud es imposible, y Rafael ha tenido una cuota de responsabilidad grande en esta crisis de resultados que atraviesa el club.
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10 de sept de 2026, 12:52 a. m.
Actualizado el 10 de sept de 2026, 12:52 a. m.
Si no ocurre un ‘milagro deportivo’ hoy en Bogotá, frente a Millonarios, Rafael Dudamel la tendrá muy complicada para seguir siendo el técnico del Deportivo Cali. Las dos derrotas por goleada en menos de quince días frente a Atlético Nacional, estar por fuera del grupo de los ocho y un pobrísimo rendimiento futbolístico a pesar de los refuerzos que se trajeron, han generado un ambiente tenso que, de no descomprimirse con una pronta mejoría, terminará liquidando el segundo ciclo del venezolano al frente del equipo.
Todos saben el cariño que existe (y existirá) entre Dudamel y el Deportivo Cali. El exportero es la única persona en la historia del club en haber logrado una estrella como futbolista y como entrenador, y eso siempre le dará un ‘crédito extra’. Sin embargo, en el fútbol vivir de la gratitud es imposible, y Rafael ha tenido una cuota de responsabilidad grande en esta crisis de resultados que atraviesa el club.
Cuando digo crisis de resultados, no solo me refiero a lo que ha pasado en las últimas semanas. Hay que recordar que el semestre pasado, ya con Dudamel en el banquillo, el Cali perdió una posibilidad increíble de meterse en las finales al enredarse en dos partidos seguidos frente a Llaneros en casa y ante un Boyacá Chicó que era colero.
Si bien se le reconoció a Dudamel que el Cali llegó a la última fecha con posibilidades de clasificar, desde mayo se le vienen haciendo críticas muy serias por decisiones futbolísticas que, hoy, resultan inentendibles para muchos.
Una de ellas es la insistencia con Juan Ignacio Dinenno como delantero titular. Al argentino nadie le quita su sentido de pertenencia, ni su pasado goleador, pero no sé qué tan sano sea para un grupo que un entrenador le escriture el puesto a un jugador que no marca un gol por Liga desde el pasado 15 de febrero. Lo más insólito del asunto es que el Cali cuenta con otros hombres cercanos a las redes contrarias como Avilés Hurtado y Carlos Bacca, que podrían aportar soluciones.
Otro de los aspectos que condena al DT es la insistencia contra viento y marea de su línea de tres defensores. Si bien es muy fácil jugar a ser entrenador desde la tribuna, hay que admitir que este esquema táctico nunca le ha gustado al hincha del Cali (otros entrenadores lo han intentado, sin éxito), y que hasta el momento tampoco le ha dado resultados sólidos al venezolano, que en los últimos partidos se ha visto casi que obligado a cambiar de módulo.
Pero más allá del mal momento de Dudamel, lo realmente inquietante aquí es el trasfondo deportivo del Cali, porque pasan los semestres y ningún técnico funciona. Es más, la última vez que el club tuvo un entrenador por más de un año fue entre enero del 2020 y septiembre del 2021, en el primer ciclo del uruguayo Alfredo Arias. Entonces es inevitable pensar: ¿De verdad el problema es solo de los entrenadores?
Hoy, frente a Millos, un Dudamel en pleno ojo del huracán estará obligado a sacar una carta ganadora que le evite, de momento, ser engullido por esta máquina trituradora de técnicos llamada Deportivo Cali.

Periodista apasionado por los deportes, los goles, la literatura y la redacción digital. Vinculado a mi casa, El País, desde el 2013.
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