Columnistas
Impuestos a las golondrinas
No es un error de imprenta sino un absurdo tributario, cinco por ciento es el impuesto que pagan los capitales golondrina.
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16 de ago de 2026, 01:15 a. m.
Actualizado el 16 de ago de 2026, 01:15 a. m.
Si un inversionista extranjero viene a hacer empresa en Colombia, sobre las utilidades que obtenga tendrá que pagar la tarifa de impuesto que pagan todas las empresas colombianas, es decir 35 %. Pero si ese inversionista decide más bien poner sus dólares en TES, bonos o CDT, el impuesto que tendrá que pagar es 5 %. No es un error de imprenta sino un absurdo tributario, cinco por ciento es el impuesto que pagan los capitales golondrina.
La historia es así. Hasta el año 2012 los rendimientos de la Inversión Extranjera de Portafolio (IEP, que es el nombre elegante de los capitales golondrina) pagaban la misma tarifa corporativa, que era del 33 %. En el proyecto de reforma tributaria de ese año el ministro Cárdenas propuso que se bajara a 25 %, pero en el Congreso en una movida misteriosa en el último debate alguien propuso que fuera el 14 %; así quedó hasta la reforma tributaria del gobierno Duque en 2019, que bajó la tarifa al 5 %, que está vigente hasta ahora.
En ambas ocasiones el argumento para justificar esos costosos regalos tributarios era la necesidad de incentivar el ingreso de IEP para que el gobierno pudiera colocar más TES. En el 2012 funcionó y la participación de los fondos de capital extranjeros entre los tenedores de TES pasó de 5 % ese año a 26 % en el 2018. Sin embargo, hay que tener en cuenta que confluyeron otros factores como la reducción del riesgo país y la inclusión de Colombia en el índice GBI-EM del banco J.P. Morgan, de manera que es difícil discriminar el impacto específico de la gabela tributaria.
En 2019 el impacto no fue significativo, incluso el monto de la IEP en TES se mantuvo constante los dos años siguientes y su participación, promedio anual, entre los tenedores de TES cayó hasta el 18 % el año pasado, y solo repuntó al 21 % este año con la venta masiva de TES que hizo el gobierno anterior a un fondo de capital extranjero.
Desde el punto de vista tributario estas reformas son una exención, que debería cuantificarse en incluirse en el reporte de impactos tributarios de las leyes aprobadas que debe presentarse en el MFMP. Nunca se ha hecho y el país tiene el derecho de conocer cuánto suman los impuestos que se están dejando de cobrar a la IEP, sobre todo sabiendo que buena parte de eso es un regalo a otros países, pues con aquellos que se tienen acuerdos de doble tributación, los impuestos que pagan sus empresas en Colombia los pueden descontar de los que deben pagar en su país de origen.
Sin conocer las cifras oficiales es posible hacer un cálculo de servilleta. La IEP en TES hoy es del orden de $160 billones; suponiendo un rendimiento promedio del 10% serían unas utilidades anuales de $16 billones sobre la que pagan un impuesto de $800.000 millones. Si les aplicara la tarifa corporativa tendrían que pagar $5,6 billones, es decir que el fisco colombiano está regalando $4,8 billones anuales a los fondos extranjeros.
Hoy nos duele el alma por las víctimas del devastador terremoto y nos emociona la respuesta solidaria de todo el país; pero no basta, y siendo pragmáticos hay que conseguir mucha plata para la reconstrucción. El gobierno debería incluir en los decretos de emergencia económica la elevación de la tarifa de impuestos a las golondrinas.







