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Cuenta regresiva

Nos corresponde a los ciudadanos inermes defender al país con la única arma legal y legítima en una democracia, el voto limpio y a conciencia.

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Francisco José Lloreda Mera
Francisco José Lloreda Mera. Columnista | Foto: El País

23 de may de 2026, 11:53 p. m.

Actualizado el 23 de may de 2026, 11:53 p. m.

Inició la cuenta regresiva hacia la primera vuelta presidencial. Salvo Iván Cepeda, quien tiene asegurado el paso a la segunda vuelta, nada está escrito. Las encuestas —que han adquirido una incidencia creciente— no son concluyentes sobre quién, entre Paloma Valencia y Abelardo De la Espriella, confrontará a la izquierda en junio. Lo cierto es que ahora sí Colombia se juega el todo por el todo: nunca el país había estado en una disyuntiva tan profunda.

No me cansaré de insistir sobre los riesgos de un triunfo de Cepeda. Su objetivo es llevar al país a una dictadura socialista valiéndose, entre otras, de la vulnerabilidad del orden constitucional. De ganar, no tardará un segundo en impulsar una asamblea constituyente aprovechando el fervor del resultado electoral, causa en la que ya está Petro y el candidato de izquierda ha dicho secundar. La receta está inventada; basta repasar lo ocurrido en Venezuela, aunque suene trillado.

El embeleco de la constituyente busca darle oxígeno a la promesa incumplida de cambio con un fin político y electoral, pero de ganar Cepeda no hay duda de que la liderará para centralizar el poder en cabeza del presidente y en desmedro de la separación de poderes, estatizar lo que esté a su alcance, restringir las libertades y amordazar la democracia. Ese ha sido y es el plan, aunque lo disimule con paliativos de última hora a los empresarios.

Salvo que se consolide el fraude estructural en marcha, Cepeda no gana en primera vuelta. El Gobierno y las organizaciones criminales —de caber la distinción— harán lo imposible para materializarlo. No creo que lo logren, pero en segunda vuelta su probabilidad de triunfo hoy es mayor gracias a los vainazos absurdos entre De la Espriella y Valencia, que han hecho mella y afectará el endoso natural de fuerzas inicialmente previsto en favor de quien se imponga.

Difícil no recordar por estos días a Germán Vargas Lleras, quien insistió con vehemencia en que la oposición al régimen debía llegar unida a la primera vuelta. De haber sido así, se habría podido derrotar al candidato del Pacto Histórico el próximo domingo. Por más esfuerzos por construir una única opción de centroderecha, prevaleció el narcisismo político. La posibilidad de repetir la tragedia de hace cuatro años aumenta con el paso de los días.

Las encuestas tampoco ayudan. No es una crítica a las encuestadoras; hacen su trabajo con mayor o menor rigor técnico. Pero han adquirido un rol decisivo en las elecciones; reemplazaron a los partidos políticos en la escogencia de sus candidatos e inciden cada vez más en la dinámica y desenlace electoral sin importar la idoneidad de los aspirantes. Y hay encuestas para todos los gustos, lo que genera confusión y ansiedad en el elector por cuenta del voto útil.

Con un agravante, la ausencia de debates. Estos deberían ser obligatorios. Es deplorable y revelador la negativa de algunos candidatos a controvertir ideas en público porque van punteando o para evitar que se desnuden sus falencias. Igual de preocupante es la decisión de dar entrevistas según el medio, dificultando a la opinión conocer mejor a los candidatos. Lástima que esa postura cobarde y antidemocrática a muchos electores no les importe.

Falta una semana, siete días definitivos en los que muchas cosas pueden pasar. El Gobierno y el crimen organizado aceitarán sus maquinarias y fusiles. Benedetti y compañía harán lo que saben hacer. Nos corresponde a los ciudadanos inermes defender al país con la única arma legal y legítima en una democracia, el voto limpio y a conciencia. El objetivo inmediato es evitar el fraude e ir a segunda vuelta y en esta, a restearse por Colombia.

Abogado y doctor en política de la Universidad de Oxford. Se desempeñó como Ministro de Educación, Embajador en La Haya, Alto Consejero Presidencial para la Seguridad Ciudadana, y Director de El País de Cali. Fue presidente de la Asociación Colombiana del Petróleo y Gas. Actualmente es rector de la Universidad de Bogotá Jorge Tadeo Lozano.

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