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La búsqueda terminó en una fosa común: el macabro hallazgo que estremece a Corinto, Cauca

Dos cuerpos fueron recuperados tras ser sacados del sitio donde estaban enterrados los restos humanos.

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Ayudas para Corinto, Cauca
a vereda Palo Negro, en la zona rural de Corinto, Cauca, se convirtió en el escenario del hallazgo de una fosa común donde fueron recuperados al menos cinco cadáveres, estremeciendo a las comunidades locales. | Foto: Gobernación del Cauca

7 de ago de 2026, 01:10 a. m.

Actualizado el 7 de ago de 2026, 01:10 a. m.

La angustia de dos familias terminó convertida en una de las escenas más dolorosas que ha dejado la violencia en el norte del Cauca durante los últimos meses.

Lo que comenzó como la desesperada búsqueda de dos jóvenes desaparecidos concluyó con el hallazgo de una fosa común en la vereda Palo Negro, zona rural del municipio de Corinto, donde fueron recuperados al menos dos cadáveres, en un hecho que vuelve a poner en evidencia la grave crisis de orden público que vive esta región del país.

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Ante la falta de respuestas oficiales, fueron los propios familiares y líderes comunitarios quienes, con herramientas improvisadas, localizaron y exhumaron los restos de sus seres queridos desaparecidos hace dos semanas. | Foto: Gobernación del Cauca

Esta casa periodística conoció una de las fotografías tomadas en el lugar de los hechos, en la que se observa uno de los cuerpos extraídos de la fosa por los propios familiares de las víctimas, una imagen que refleja la crudeza de un episodio que hoy conmociona a las comunidades campesinas e indígenas de este municipio.

De acuerdo con versiones entregadas por líderes comunitarios e indígenas, todo comenzó hace más de dos semanas, cuando dos jóvenes desaparecieron sin dejar rastro. Al ver que pasaban los días sin noticias de ellos, sus familiares emprendieron una búsqueda por veredas y corregimientos de Corinto, recorriendo caminos rurales y consultando a habitantes de la zona en un intento por encontrarlos con vida.

“La preocupación crecía con cada día que pasaba. Los muchachos no aparecían y las familias comenzaron a pedir ayuda a los líderes comunitarios y a las autoridades indígenas. Fue así como varias personas llegaron hasta la vereda Palo Negro, donde algunos campesinos les señalaron el sitio donde, al parecer, habían sido enterradas varias personas”, relató uno de los habitantes consultados.

Las versiones recogidas por esta redacción indican que en la zona existían rumores sobre un lugar utilizado para ocultar cuerpos de personas asesinadas por actores armados ilegales que mantienen presencia en ese territorio. Con esa información, los familiares decidieron llegar hasta el punto señalado.

Lo que encontraron superó cualquier temor. Armados únicamente con palas y herramientas improvisadas, comenzaron a remover la tierra. Según testigos, no habían transcurrido ni treinta minutos cuando aparecieron los primeros restos humanos.

“Fue una escena muy dura. Los mismos familiares sacaron los cuerpos. Los jóvenes aún presentaban rigidez y evidentes signos de descomposición. Fue un momento de profundo dolor porque ellos mismos tuvieron que enfrentarse a esa realidad”, narró un representante comunitario.

Después de recuperar los cadáveres, las familias limpiaron los cuerpos como les fue posible y los trasladaron hasta sus lugares de residencia para darles sepultura, mientras la noticia empezaba a recorrer las comunidades del norte del Cauca.

Sin embargo, la tragedia no terminó allí. Durante la excavación fueron localizados otros cuerpos enterrados en el mismo sitio, elevando a cinco el número de cadáveres recuperados hasta el momento.

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El descubrimiento de esta fosa común evidencia la persistente violencia y el control territorial de grupos ilegales, mientras las autoridades indígenas advierten que aún podría haber más víctimas sepultadas en el lugar. | Foto: Gobernación del Cauca

Representantes indígenas aseguraron que existen indicios de que en esa misma fosa podrían permanecer más víctimas. Algunos comuneros estiman que aún habría por lo menos cuatro cuerpos más sepultados clandestinamente.

Según los testimonios conocidos por esta casa periodística, varios de los cadáveres presentaban impactos de arma de fuego en la cabeza, lesiones compatibles con ejecuciones a corta distancia, conocidas popularmente como “tiros de gracia”, un detalle que ahora deberá ser verificado por las autoridades judiciales mediante las respectivas necropsias.

Las autoridades indígenas confirmaron el hallazgo y anunciaron que en las próximas horas entregarán un informe detallado sobre el número definitivo de víctimas, sus identidades y las circunstancias en las que fueron encontradas.

Aunque hasta el momento no existe un pronunciamiento oficial de la Fiscalía General de la Nación sobre los responsables, líderes comunitarios relacionan este hecho con la presencia y el control territorial que ejercen grupos armados ilegales en esta zona del norte del Cauca, escenario de constantes enfrentamientos, desapariciones y homicidios.

El descubrimiento de esta fosa común revive uno de los capítulos más dolorosos del conflicto armado en el departamento. Para las familias, la incertidumbre terminó de la peor manera; para las comunidades de Corinto, el hallazgo representa una nueva evidencia de la violencia que continúa golpeando sus territorios y de la necesidad de que las autoridades adelanten una investigación exhaustiva que permita identificar a todas las víctimas, recuperar los cuerpos que aún permanecerían enterrados y establecer quiénes son los responsables de este crimen que hoy enluta nuevamente al Cauca.

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: Según testimonios de la comunidad, varios de los cuerpos recuperados presentaban impactos de bala en la cabeza, lo que sugiere ejecuciones extrajudiciales por parte de grupos armados que controlan el territorio. | Foto: juan carlos sierra-semana

Soy comunicador social de la Universidad Santiago de Cali y periodista radicado en Popayán desde hace más de 15 años, pero con nacionalidad caleña. Además, soy reportero judicial en una de las regiones más hermosas del mundo, el Cauca.

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